agosto 23, 2007

Título Original: Live Free or Die Hard 4
Género: Acción
Director: Len Wiseman.
Reparto: Bruce Willis (John McClane), Timothy Olyphant (Gabriel), Maggie Q (Mai Lihn), Justin Long (Matt Farrell), Cliff Curtis (Bowman), Jeffrey Wright (Victor Pope), Mary Elizabeth Winstead (Lucy McClane).
País: USA.
Año: 2007
Las películas de Duro de Matar, basadas en la novela “Nothing Lasts Forever” de Roderick Thorp, siempre han partido de una buena idea que las llevan a tener escenas con mucha acción; recordemos que la primera del año 1988, inició su historia cuando unos terroristas se toman un hotel con rehenes a bordo entre los cuales se encontraba su esposa. La segunda, “Alerta Roja”, llevada a cabo dos años más tarde, utilizaba una situación que se hizo extrema cuando un zar de la droga quiso tomar el tráfico aéreo norteamericano. La antepenúltima del año 1995, sin duda agudizó la trama, cuando los policías se vieron enfrentados a un posible ataque terrorista en New York y McClane por otra parte, sufre la separación de su esposa y del organismo policial. Esta última saga no sería la excepción y ahora toma como base, las nuevas formas de terrorismo basados en los sistemas de información y el mundo digital.
Entre los aspectos destacables de la cinta, yo podría subrayarles los siguientes: 1. Y como lo mencionaba al inicio, está el retorno de Willis junto a su personaje, pues dejan un muy buen sabor al finalizar la película. McClane siempre con su humor sarcástico, nos devuelve a ese policía singular, intrépido, casi imperturbable y sobre todo durísimo de matar. 2. La fidelidad a lo que ha sido la filosofía en las anteriores entregas, es decir, acción al 100%. 3. La reducción al mínimo de los efectos digitales. La mayoría de sus escenas fueron hechas por el mismo Willis y su doble, que por cierto sufrió una seria fractura en una de estas escenas. 4. Lo bien manejado del ritmo y su narración que nos ofrece una entretención de principio a fin. 5. La no elección de Paris Hilton y Britney Spears para interpretar el papel de la hija de McClane, que finalmente fue otorgado a Mary Elizabeth Winstead, quien ha actuado recientemente en Destino Final 3 y GrindHouse, pues considero que esto le hubiera restado mucha credibilidad a la cinta y le hubiera dado un mayor toque comercial, cosa redundante e innecesaria.
Lo desfavorable de esta última secuela, puedo decirles que por una parte, radica en la elección de su director, Len Wiseman, ya que pareciera haber emulado algunas cosas de series como Nikita, pues viendo la película se me vino a la mente diversos capítulos de esta famosa serie. Wiseman básicamente es muy reconocido por dirigir videos musicales y anuncios publicitarios de diversas compañías como Oracle, Intel, Play Station entre otras. Adicionalmente su argumento, que no ofrece nada innovador y hasta cierto punto muchas cosas son previsibles. Esto la convierte en una película más de acción, que no creo que trascienda tanto como las demás. Y aunque las cifras no me respaldan pues ha tenido muy buena taquilla, considero que esta corresponde más al hecho que el público no se resiste a ver el retorno del policía insignia de la cinematografía hollywoodense.
Duro de Matar 4 es una película entretenida pero que a la final no resulta con una trama tan extraordinaria como sus antecesoras.


















