n viejo pescador se enamora de su protegida, una jovencita menor de edad. Ahora solo piensa en casarse con ella, cuando cumpla la edad necesaria para hacerlo.
Esta cinta comenzó su rodaje en enero del año 2005 y utilizó un barco real, relativamente pequeño, que se restauró para llevar a cabo la película, lo que representó todo un trabajo para su producción, el realizar toda la adecuación pertinente y permitir que toda la producción, alrededor de 50 personas, ingresaran dentro de el. El Arco más que una película dramática como el género que prima, es una película mágica y fantasiosa que contiene el drama dentro de estos dos elementos.
Y sí, analizándola a profundidad puedo asegurarles que la cinta toda, está llena de una magia especial, dada por sus personajes y la música principalmente. Como al parecer es costumbre de su director surcoreano, reconocido ya en la esfera internacional, la carga de la historia se la llevan los dos personajes centrales quienes a través de la “ausencia de palabras”, se encargan de crear intensidad, drama, emoción y romance. Al existir esta ausencia de palabras, el ritmo visual se torna muy importante, y por ello el director se valió de recursos muy acertados como el mar, un barco, un arco (título del filme) y la música para darle continuidad; son los objetos en este caso, los que le dan un sentido a la película. Además este aspecto hace compleja la historia que tiene, por cierto un montaje bastante básico. La música por las razones anteriormente mencionadas, se impone dentro del filme, tanto así que uno como espectador, se acostumbra, se compenetra con ella rápidamente y hasta la extraña cuando no aparece en la siguiente escena. Pero retornando a la historia, esta película me conmovió por los pensamientos del supuesto “antagonista”, por la fragilidad e inocencia de los sentimientos que se develan ahí y por el giro en cierto punto inesperado y sorpresivo que la historia toma. Si debo reconocer que en general el ritmo es muy analítico lo que la hace un tanto monótona. De hecho pienso que este es el punto que algunos críticos han tomado como principal referente para calificarla de regular. Sin embargo, de nuevo voy en contra de esto y en mi calidad de cinéfila aficionada, les diré que la cinta tiene a su favor la historia, pues es bonita, es creativa y casi como un cuento.
Otro de los aspectos desvalorados ha sido su desenlace pues se aduce que el director exageró y dejó volar demasiado su imaginación, haciendo pensar a la crítica que quiso de repente darle un final. Ante este aspecto, considero que ese justamente es el elemento sorpresa que el director incorporó para dar giro a una historia con carácter casi monótono como lo explicaba. Aunque no es una película que gusta y conquista al público en general, yo si les recomiendo esta cinta que es interesante, diferente, bella, poética, reflexiva y nos regresa al “silencio” del cine con una perspectiva contemporánea.
El Arco ha participado en varios Festivales con buen éxito, como: El Festival de Cannes, el de San Sebastián y el Festival de Cine de las Palmas, entre otros. Para finalizar les regalo un pequeño aparte de una entrevista realizada a Kim Ki-Duk a propósito de este filme, en el marco del Festival de San Sebastián en el 2005:
· En su última película, El arco, volvemos a encontrar, como en Hierro 3 y La isla, a un personaje principal que no pronuncia palabra alguna, ¿qué papel juega el silencio en su cine?