La Revelación es una cinta que surgió del gran enigma que se ha tejido mundialmente alrededor del número 23. Esta cifra resulta ser todo y todo encuentra su origen en este número. Según los aficionados al tema, 23 es pieza clave en la historia, la ciencia, etc y es usado por personajes diversos tanto buenos como malos, tanto científicos y políticios, como deportistas y artistas. Todo lo anterior, suponía una motivación para ver esta cinta, como también el retorno a otro tipo de género de Jim Carrey. Las expectativas que genera este filme son imensas para aquellos amantes de las teorías de conspiración, los enigmas, los grupos secretos y demás. Yo soy una de ellos.
Pero quien espera entonces que el eje central de la cinta envuelva una serie de especualaciones o finalmente nos regale una teoría más sobre el número 23, sean descabelladas o no; frustará sus expectativas, como en efecto lo fue para mi. La película solo utiliza este número para vender la cinta, porque realmente lo que hace es presentar la perspectiva retorcida de un personaje que se obsesiona con la lectura de un libro relacionado con este número. En sí la cifra se asoma durante la película como un elemento más, pero realmente no es el eje central, no es el enigma del número en si, sino la simple historia de un hombre. Aparte de esto, el guión es muy flojo, a veces tonto, que presenta durante la cinta muchas vacíos en cada escena. En ocasiones se muestra una escena tras otra con hechos sin alguna razón o por el contrario son cortadas para mostrar otra descabellada parte de la historia. También la cinta hace uso del “flashback” para hilar y describir la historia que se va contando en el libro, pero lo desafortunado de esto es se vuelve tan descriptivo que nada se deja en la imagición obvia del espectador, muchas de sus escenas ni siquiera debieron haber pasado por este recurso.
La revelación como película de suspenso, es un rompecabezas sencillísimo que al final no es nada dificíl de resolver. Se encargan de ilustrar tan detalladamente y visualmente cada pensamiento del personaje principal interpretado por Carry, que su descelance es absolutamente predicible, tanto así, que considero que hasta un niño puede ir narrando lo que sucederá a continuación. Carry por su parte no decepciona, como ya lo había hecho en “El Show de Truman” y “Olvidate de mi” al igual que el resto del reparto. Lo que si no se, es si el resultado final de la película terminó decepcionando Carry. Pues leyendo en la red una entrevista que le hicieron, contaba que este filme le resultó muy mágico, pues ya conocía el enigma de esta cifra, debido a que años atrás un amigo canadiense se la contara. Incluso el nombre de su compañía fue cambiado por JC23, mucho antes de que el recibiera el guión de esta película. Cuenta Carry, que cuando supo del enegima de este número, no dejaba de intentar descubrir en la cotidianidad el 23, además de relacionarlo con cada suceso. Es este el punto que más le llamó la atención, y según sus palabras, ese era el resultado que le gustaría explorar en los espectadores. Suponía entonces Carry, que la cinta conseguiría despertar la paranoia de los espectadores, que al final de la cinta, todos saldríamos a investigar este enigma y al igual que él buscaríamos el 23 por todos lados.
En efecto nada de esto logra la cinta, lo máximo que yo hice fue buscar y “acomodar” como diera lugar el número, parodiando la película, desde que salí del teatro hasta mi casa. Así pues, decía yo que mi nombre tenía el numero 23 sumando, restando y hasta diviendo sin razón. Y eso hice con todo lo que se topó conmigo en el recorrido. En resumen, La Revelación, tiene un desafortunado guión y un muy desafortunado título. Incluso, me arriesgo a dejar unas preguntas abiertas. ¿Qué hubiese pasado si el título de esta cinta hubiese sido otro?. ¿Con otro título será que el espactador cambia sus expectativas y la mira con otra perspectiva? No sé, me gustaría saber que opinan.
Finalmente y tras la ráfaga de comentarios desalentadores hacia la cinta, pues les cuento que en Estados Unidos bastante desapercibido pasó el filme que por cierto tuvo muy poco recaudo en su país de origen. La película costó 33 millones de dólares y ha recaudado 35 millones en dicho país. En el resto del mundo lleva a la fecha 33 millones de dólares. Por tanto, las cifras tampoco le ayudan mucho.