Clásicos del Cine - Ben-Hur (1959) - Reseña
Por Marlo Muñoz
En los años del Imperio Romano del reinado de Augusto y su sucesor Tiberio, Judá Ben-Hur, hijo de una familia noble de Jerusalén, y Mesala, tribuno romano que dirige los ejércitos de ocupación, se han convertido en enemigos irreconciliables. Acusado de atentar contra la vida del nuevo gobernador romano, Mesala le encarcela junto a su familia. Cuando se llevan a Ben-Hur a galeras, un joven llamado Jesús de Nazaret se apiada de él y le da de beber.
Hubo una época en el que la televisión cernía una peligrosa sombra sobre el cine y las personas estaban dejando de ir a las salas cinematográficas. Fue entonces cuando la Metro-Goldwyn-Mayer decidió acometer por segunda vez en la historia del cine la historia del jóven príncipe judío injustamente condenado a las galeras por orden del imperio romano que gobernada Judea en tiempos de Jesucristo. Dicha historia ya había sido llevada al cine con anterioridad en 1925, un entretenido filme protagonizado por Ramón Novarro.





