abril 10, 2008
EN RESUMEN
Tremenda ópera prima de Sarah Polley. Es una película que llega muy fácilmente al corazón del espectador, tocándole las fribas más íntimas. Conmovedora, inmensamente real, frágil y poderosa a la vez.
SINOPSIS
Grant y Fiona Anderson han estado casados durante muchos años. Ahora jubilados, viven confortablemente en una casa en el campo, pero su felicidad se ve afectada por los problemas de deterioro de memoria de Fiona. Para no cargar a su marido con más trabajo y cuidados, ella insiste en ingresar en centro médico especializado. A partir de ese momento, el universo de Grant también se desestabiliza, llevándole a una vida nueva en todos los sentidos.
RESEÑA CRÍTICA

La cinta se toma todo el tiempo necesario para mostrar el deterioro pausado de Fiona sin llegar a cansar al espectador. Por tanto los movimientos se hacen lentos, los diálogos son tranquilos, calmados y el ambiente físico que los rodeo es frio para incrementar esa sensación de estatismo. Un paso lento pero firme que los conducirá hacia un cambio inminente.
Sin duda, todo esto es un juego de elementos combinados de forma perfecta, elegante y sutil que Polley supo manejar audazmente. Así transcurre la primera parte de la historia, hasta cuando por razones que muchos conocerán, la enfermedad de Fiona se hace díficil de controlar a través de visitas periódicas al médico, por lo cual ella decide internarse en un centro especializado, algo que no resulta fácil tras la costumbre de la convivencia diaria. Ese hecho de lo que representa una seperación se exhibe bellamente en la película a través de una escena que contiene una despedida cargada de emotividad, de verdadero amor profundo y de mucha sabiduría. Y esa despedida marca el camino de un olvido que se veía venir y que cambia por completo el mundo de ambos. Se hace inevitable a este punto no detenerse a reflexionar profundamente acerca del amor desprendido, alejado del mínimo asomo de egoísmo, un amor sublime.
Tal como lo decían en la producción, Away From Her es un filme que “confirma que la vida es cíclica y de que todos nos enfrentamos a los mismos desafíos en el amor, el matrimonio y el compromiso”. El papel que juega el Alzeheimer aquí es vital ya que no solo es la portadora de una situación extrema, sino que también es el punto que nos pone a pensar acerca de las cosas que recordamos y de las que queremos olvidar consciente o inconscientemente. Lo que queda al final de la película es la extrema sensación de que todo en la vida debe ser tomado como parte de un proceso natural que el hombre, en pareja o no, debe asumir y aceptar.
El reparto es otro de los aciertos de Polley, empezando por la pareja protagonista. Julie Christie en el papel de Fiona es un acierto especial de la cinta. El toque de belleza y la grandiosa interpretación extrictamente realista que ella elabora, le aportan lo justo a este argumento sólido y que la hacen super merecedora al galardón recibido en los Globo de Oro. Gordon Pinsent por su parte, le impregna esa profunidad y serenidad de aquellos que llegan a la tercera edad, digna interpretación también de lo que representa este guión. Su papel está cargado de una emotividad impresionante que a pesar de ello, nunca se descompone. También está Michael Murphy, para nombrar otro, quién hace el papel de paciente del centro especializado donde va Fiona y que se convertirá en el centro su atención. Él nos regala un papel que no expresa una sola palabra, un papel absolutamente psicológico, complejo, díficil de llevar a cabo, pero muy bien logrado, que supone una dificultad no solo para él sino para el resto del reparto.
Lejos de Ella es una película super recomendada. Es una obra honesta, expresiva, profundamente conmovedora que nos habla acerca de la lealtad y el amor.


