Entrevista a Ruth Caudeli, directora de ¿Cómo te llamas? película sobre la metamorfosis del amor

Por Sandra M Rios U
sandra-rios@cinevistablog.com

Facebook Twitter Google
 << 51 veces compartido

Ruth Caudeli es una realizadora magíster en dirección de cine que vive en Colombia desde hace cuatro años, ha escrito y dirigido tres cortometrajes, ha realizado varios comerciales y el próximo año lanzará su ópera prima.

¿Cómo te llamas? es el título de este largometraje que es escrito y dirigido por ella misma y cuenta la metamorfosis del amor. Aunque en la historia se trata de una pareja de mujeres (interpretadas por Silvia Varón Santamaría y Alejandra Lara), ese proceso de amor y desamor es identificable en cualquier tipo de relación sentimental.

La manera realista como ha concebido ésta ópera prima la acerca al cine de otros talentosos directores colombianos jóvenes como Franco Lolli y Jacques Toulemonde, que ya estrenaron su primera película, ambas con intenciones de llevar historias de ficción muy naturales y de dramas humanos universales.

Conversamos con Ruth faltando tan solo cuatro días para terminar la etapa de rodaje y visitamos la locación donde se llevó a cabo una escena determinante para la historia (los primeros conflictos del amor) y que fue rodada en las instalaciones de CMO Producciones, aliado de esta película, pues la reconocida Aña Piñeres, una de las fundadoras, participa como productora creativa.

En estos momentos el largometraje se encuentra en la etapa de corrección de color y diseño sonoro y ayer lanzaron una nueva imagen en sus redes sociales, donde han permanecido muy activos, contando cada etapa de esta producción. Es que la película fue financiada en parte por una exitosa campaña de crowdfunding.

  • ¿Cuándo y cómo nace Cómo te llamas?

A mi la idea de ¿Cómo te llamas? me venía rondando desde hace bastante tiempo, años de hecho, pero digamos que se empezó a materializar poco más de un año. A mi siempre me han fascinado los asuntos de las relaciones humanas, las relaciones de pareja y siempre había querido contar algo cercano, que moviese algo por dentro, que surgiese de mí.

  • Esta es una historia de amor y desamor, ¿cómo describirías la película?

En esta película hay muchísimo amor entre los personajes, pero va más allá de eso. Hablamos de la cotidianidad del amor, del desgaste intrínseco que lleva algo que se convierte en rutina. Lo que yo pretendo con ¿Cómo te llamas? es mostrar la realidad de una pareja. Hay muchas realidades, tantas como seres humanos existen, pero esta es una en concreto y creo es interesante por la química de esos personajes, mostrar que lo que al principio es euforia y enamoramiento, siempre tiende a cambiar. Es algo así como la metamorfosis del amor.

  • ¿Has hecho varios cortometrajes, de ellos surgió la idea o fue ya después buscando hacer tu primer largometraje, la ópera prima?

Sí cobró un sentido real después del último cortometraje porque ahí sí fue cuando me dije que era el momento, sentí algo y dije tiene que ser ahora. El último corto (“Porque no”) definitivamente me dio las fuerzas para arrancar.

  • Hay algo que me llama la atención al leer de tu trayectoria y es que siempre has contado historias partiendo de tus propias experiencias

Digamos que en este momento de mi vida no podría contar nada que me sea externo y lo que he escrito hasta el momento nace de mi. Siento que las historias que tengo por contar nacen de mí. Obviamente cuando las plasmas en papel las transformas, le empiezas a cambiar muchas cosas y los personajes ya no tienen que ver mucho con uno, pero todo sí ha nacido de algo personal, como de una vocación personal de expresar algo. 

  • Regularmente detrás de la escogencia del título hay toda una magia, especialmente en las películas independientes ¿Qué tan importante fue este tema de la escogencia? ¿En qué momento y cómo llegó?

Para mí eso es algo súper complicado porque le echo mucha cabeza. Uno empieza a pensar en ese algo capaz de resumir el argumento, pero que a la vez que sea pegajoso, que llame la atención. Con esta película, la historia estuvo antes del título, entonces ya después revisando todo fue cuando caí en cuenta del cómo arranca una relación… con un ¿cómo te llamas? Necesito saber tu nombre para comenzar cualquier tipo de relación, pero ya después cuando una relación va avanzando ya trasciende al nombre, todo se desdibuja. Costó llegar a ese título, pero creo que resume bastante bien lo que vamos a contar en esta película.



  • Además de dirigir escribiste la historia. Háblanos del proceso creativo del guion.

Todo lo que he dirigido de ficción lo he escrito yo misma y sentí que la ópera prima era algo que quería que saliera completamente de mí también. El guion tuvo en realidad varios borradores, no sé, creo que seis o siete, con un proceso de escritura que superó más de un año, porque pulí muchas cosas. Yo siento que el guion siempre está vivo,  aunque cambian algunas cosas cuando estás filmando o en el montaje, pero esa otra forma de darle vida a ese guion.

  • ¿Concibes entonces el guion como una ruta más no como una camisa de fuerza a la hora de rodar?

Sí. Porque lo fundamental es lo que se vive con los actores. Uno puede escribir algo, pero cuando se verbaliza, cuando ya esos personajes cobran vida ellos ya pueden hablar por sí mismos.

  • Un año de escritura es un tiempo normal si se piensa en los que han tardado hasta siete u ochos años, o más, construyendo su guion, entre otras cosas porque la idea se les escapa o se confunden, ¿no?

Sí. La verdad fue que nos propusimos una fecha de rodaje. Si no hubiese sido así, entonces estaría uno siempre en el proceso de pulir y pulir, pero llegamos a un punto donde sentí que ya estaba y dijimos hasta aquí, cerramos ya la historia.

  • Hablas en plural. ¿Recibiste alguna asesoría?

Yo lo escribí sola pero Aña Piñeres como productora creativa me ayudó mucho a cerrarlo, también con las actrices encontramos la voz de los personajes.

  • ¿Tuviste algunas referencias de directores o películas para abordar esta historia?

Sabes que sí, te menciono algunas: “Blue Valentine”, “Like Crazy”, “Lost in Translation” y “Revolutionary Road”.

  • ¿Cómo te llamas? es una película que tiene varios contextos: es una historia de amor, pero también es una película citadina y es de cotidianidad. ¿La idea es brindar algo que se note distinto a lo hecho en el cine nacional?

Realmente el tema de la cotidianidad surge porque yo cuento historias que salen de mi contexto más cercano, como te comentaba, y porque actualmente como extranjera hablar de otro tipo de realidades me resulta difícil y me parecía injusto porque no las conozco tan bien como ésta, que como tú decías, es más citadina, más urbana, de pronto más alejada de los lugares comunes del cine colombiano, aunque se está tratando de variar. Yo me basé en algo universal, en algo que está pasando acá, el contexto es Bogotá, y no trato de esconderlo ni mucho menos, pero el sentimiento del amor, de la rutina del amor, trasciende al lugar o el contexto. Como extranjera, de pronto hice la película que pudiera ver en España y que no me obligue a decir que lo que estoy viendo es cine latinoamericano o no. ¿Cómo te llamas? es una historia universal que ojalá trascienda a otro tipo de escenarios.

  • Esta es una historia de encuentros y desencuentros amorosos que puede ocurrir con cualquier tipo de pareja, pero la que escogiste es una pareja de mujeres. ¿Esa decisión corresponde a qué razón?

En realidad nunca quise hacer énfasis en que fuesen dos mujeres, pudo ser cualquiera. El contexto que yo tengo ahora me llevó a hablar de una pareja de dos mujeres, me pareció lo más lógico, pero no fue una decisión para resaltar temas de conflictos de identidad sexual, por ejemplo. Simplemente es hablar de un amor, desde la cotidianidad de una pareja y sus conflictos.

  • Pero de todos modos hay temas que los productores miran con recelo porque son arriesgados dado los prejuicios que persisten, ¿Resultó complicado vender una idea con estas características?

Yo creo que era el momento para contar algo así. Colombia está abriendo la mentalidad un poco, como también había la necesidad de mostrar que estas cosan pasan, que hacen parte de la cotidianidad y no tenemos que esconderlas o dejar de mostrarlas. Obviamente, sé que puede llegar a generar cierta controversia dependiendo de qué sector la vea o dependerá de la persona. Cada vez vemos más producciones internacionales que están tratando de normalizar el tema de las parejas del mismo sexo en el cine, sin darle tanta trascendencia. Varios de los que leyeron el guion me decían,  por ejemplo, que se veían ahí, más allá de que se tratara de una historia con dos mujeres o no.

  • Hay momentos de intimidad que hacen parte de la cotidianidad de una relación, ¿cómo manejaste eso en la película con esta pareja de mujeres?

Como yo estoy buscando realidad con esta película, la intimidad y la sexualidad debe estar ahí. De ese componente provienen las primeras emociones, las chispas de una pareja, entonces tenemos qué verlo, además porque hace parte fundamental de una relación al paso del tiempo, del desgaste. Sé que hay tabués a la hora de tratar este asunto tanto por el lado del espectador como desde la misma ejecución.

  • ¿No obstante se suele perder total libertad a la hora de mostrar ciertas situaciones realistas porque está el control que genera querer llegar a salas, donde desde la distribución hay también reglas?

Claro, es algo que tuvimos en cuenta porque la idea es poder llegar a salas, pero la manera como abordamos ese tipo de escenas fue dándole la mayor naturalidad posible.

  • ¿Cómo fue la elección del casting?

Con el casting mi principal preocupación era que pudiera transmitir algo real, que se sintiese orgánico, al punto que el espectador pueda decir a mí me pasó esto, que se sienta identificado, que sienta un vínculo emocional. En ese proceso llegaron Silvia y Alejandra. Más que hacer pruebas, yo quería alguien con quien conectáse emocionalmente, que sintiera que con esa persona podría trabajar. El trabajo de los personajes sí ha sido largo y peculiar.

  • ¿Por qué?

Porque nos tomó casi nueve meses el trabajo con los personajes, básicamente construyendo la relación.

  • ¿De qué manera?

El libreto sí lo leyeron ellas, pero el texto llegó a lo último. Nosotros antes de dar incio al rodaje, como te decía, más o menos nueve meses antes, tratamos de generar una relación real, es decir, lo que quería era que si los personajes se tenían que amar se amaran de verdad. Este tema me preocupaba mucho. Yo no quería llegar al rodaje, presentarlas y decirles quiero que interpreten esto o lo otro y ya.

  • Desteatralizar al máximo la película.

Sí, porque ahí hay un tema. Yo creo que el actor no tiene que actuar, tiene que ser. Entonces como pasa en la vida real hay ciertos momentos que definen una relación y que no están en el guion por cuestiones de tiempo, entonces decidimos reconstruirlos. Por ejemplo, tu y yo tenemos un recuerdo en común, un día que nos fuimos a una comida y pasamos maravilloso. En la película podemos pedirle a un actor que reviva ese recuerdo y lo imagine, pero es mejor si en realidad lo ha vivido. Todo eso que no estaba escrito en el guion lo vivimos. Recreamos cosas como la primera cita, la primera vez que se conocieron con la familia y a partir de ahí les construimos todo un universo, un imaginario, hasta que pregunté si ya habían llegado al punto de quererse, de amarse.

  • ¿En ese ejercicio realista hicieron que convivieran juntas?

Sí, el apartamento que verán en la película lo tomamos  un tiempo antes del rodaje y les dijimos: “esta es su casa, convivan en ella”. Así lo hicieron y les pasó de todo. Se les dañó una tubería y les tocó resolverlo. Yo siempre estuve ahí pero como un fantasma.

  • ¿Las grababas mientras las observabas?

Algunas veces, porque en realidad no quería entrometerme. Lo que sí era que llegaba un momento en el que les decía hasta aquí llegamos y comenzábamos un proceso de feedback para sacar lo que nos servía para los personajes y descartábamos lo que no.

  • ¿Cómo definieron el plan de rodaje?

El plan de rodaje de 23 días lo definimos por locaciones como ocurre con el cine independiente usualmente, además ya tenía claro los lugares que quería, aunque algunos de ellos nos costaron mucho. Necesitaba que fueran acorde con la paleta de color que escogimos muy delicadamente, de ser estrictos con eso con el departamento de arte, porque ese un aspecto muy importante para mí, transmite mucho en el cine.

  • ¿Se financiaron con crowdfunding?

Sí, nos fue muy bien, superó todas las expectativas que teníamos, alcanzamos un segundo nivel que no esperábamos – en un primer nivel alcanzaron los 8 mil dólares y terminaron recaudando 11.114 usd. No pensé que esta modalidad de financiación fuera tan dura, porque es una labor de 24 horas y requiere de mucho apoyo.

  • ¿Ese crowdfunding era para qué etapa de la película?

Para un poco de pre y un poco de rodaje.

  • Con varios cortos rodados y ahora con la experiencia del largo, ¿cómo analizas tu proceso como directora, tus preferencias?

Desde los cortometrajes y ahora con el largo me ha gustado mucho darle libertad a los actores, me gusta que sientan bien un texto y sino no lo hacen entonces lo cambio, lo reformulo junto al actor. El cambio de un corto a un largo es un poco chocante al principio porque ya tienes un equipo mucho más grande, tuve 50 personas, hay muchas más cosas por controlar, más escenas por sacar, debes balancear el cansancio, la emoción, no puedes quemar todo a la vez, porque todo es importante.

  • ¿Y cómo lidiaste con eso de desprenderse de alguna escena o ese texto que tanto creías que era perfecto cuando fue escrito?

(Risas) Sí, es difícil porque uno cree, cuando lo escribió, que en cierto punto es donde está la verdadera emoción y cuando ya estás en rodaje ves que no sale como se imaginó y en un inicio a uno le choca, pero toca optar por lo más orgánico, no aferrarse, así no sea lo que se escribió inicialmente. Una buena estrategia es dejarse sorprender. Un consejo muy bueno que me dieron antes de empezar a rodar fue: “Si se te ocurre algo, hazlo. Si ves algo, hazlo. Si te ocurre un plano, hazlo”. A veces enloquecía al equipo, porque adicionaba alguna escena, pero es mejor hacerlo si se siente y de hecho nos salieron cosas increíbles que no estaban en el guion.

  • ¿Cómo te llamas? es todo tu proyecto pero, ¿qué es lo que más te ha cautivado de esta producción?

Son dos cosas: el equipo, a quien amo, con varios de ellos había trabajado en los cortos o los comerciales. Es un equipo con muchos jóvenes que hacen su primer trabajo, pero tienen una energía que contagia. Un crew es fundamental e hicieron su trabajo con mucho amor y eso creo que se verá reflejado cuando se estrene la película. La otra cosa que me ha cautivado son los personajes, estoy enamorada de ellos, porque construyeron una química tan real que uno se enamora con ellos, ríe con ellos, llora con ellos, más allá de la pantalla.

  • ¿Y el montaje?

Al tiempo del rodaje previsualizamos algunas partes y adelantamos algunos temas de sincronía y el resto lo dejamos reposar para pasar al montaje, dejar un poco las emociones, porque yo soy una persona acelerada (risas), pero entiendo que este es un proyecto más grande. En esta etapa también estuve involucrada, por supuesto.

  • ¿En qué etapa van ahora?

Vamos en la corrección de color, composición musical y diseño sonoro.

  • ¿Y el tema del estreno?

Nos gustaría llevar la película a festivales y estrenarla en el primer semestre de 2018, pero no tenemos en concreto una fecha.

La película cuenta en el reparto con los actores: Roberto Cano, Kristina Lilley, Cristina Warner, Andrés Estrada, Ana María Cuellar, Luna Baxter y Carlos Carvajal.


Facebook Twitter Google
 << 51 veces compartido


 

Suscríbete - CineVistAmigos

Síguenos en Twitter

Síguenos en Facebook