Jul 29 2026 15:41
Glen Hansard en Once: El alma de la música callejera
| Por Sandra M Ríos U | |
| X: @sandritamrios |
En la madrugada de este 29 de julio de 2026 se conoció de la muerte del cantante, compositor y actor Glen Hansard en un accidente en su motocicleta. El hecho ocurrió a las afueras del oeste de Dublín, ciudad donde residía. Al llegar las primeras horas de la mañana su agencia de representación y medios irlandeses dieron a conocer la noticia.
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A Hansard lo conocimos algunos en su rol de actor, cuando hizo el protagónico de la inolvidable y hermosa película Once (2007), una historia semiautobiográfica que sigue a un músico callejero de Dublín que se enamora de una inmigrante checa. Al artista lo recordamos, trayendo a la memoria uno de sus trabajos más representativos.
Hablar de Glen Hansard en Once es hablar de un milagro cinematográfico que ocurrió en las calles de Dublín con apenas un puñado de euros y una cámara digital. Antes de que John Carney nos entregara otras joyas musicales, Hansard, el líder de la banda irlandesa The Frames, se puso frente a la lente para interpretar a un personaje que no tenía nombre, simplemente era “El Muchacho”. Pero lo que Hansard entregó ha quedado en la memoria de muchos que atesoran este musical y drama romántico. Su papel tenía su propia identidad como músico.

La trama en concreto sigue a este “muchacho” que arregla aspiradoras de día y toca en las calles de noche. Un día conoce a una joven inmigrante checa (Markéta Irglová) que vende revistas y flores. Entre ellos surge una conexión especial a través de la música: ella posee un gran talento, toca el piano, y él está intentando grabar sus canciones. Juntos comienzan a componer y ensayar, mientras comparten sus historias de amor fracasado y sus sueños.
Lo primero que se viene a la mente es esa guitarra acústica Takamine, desgastada, con un agujero real en la madera producto de años de rasgueo frenético. Ese instrumento era la extensión física de Hansard y el símbolo perfecto de la película: algo roto, usado, pero capaz de producir una belleza que corta la respiración. Cuando lo vemos en la escena inicial cantando “Say It to Me Now” a pleno pulmón en Grafton Street, no hay artificios. Sus cuerdas vocales se tensan, su rostro se enrojece y la pasión es tan real que el mismo espectador siente la necesidad de echar una moneda en su estuche.

La química con Markéta Irglová fue el otro pilar que sostuvo esta historia escrita por el propio Carney, quien hizo de Once un “anti-musical”. En ella, las canciones no interrumpen la narrativa para explicar sentimientos, sino que son la única forma en que estos dos desconocidos pueden comunicarse de verdad y efectivamente. Toda la secuencia en la tienda de música, donde tocan por primera vez “Falling Slowly”, que se convirtió en su canción más emblemática – sobra decirlo -, sigue siendo uno de los momentos más emotivos del cine contemporáneo. Hansard no intenta ser una estrella, sino que se limita a ser un hombre que ha encontrado a alguien que entiende su armonía. Esa sencillez es la que permitió que la película ganara el Oscar a Mejor Canción Original, superando a gigantes de la industria, entre ellos dos temas de la producción de Disney “Enchanted”.
Hansard aportó a la película una melancolía que no se aprende en las escuelas de actuación. Su mirada cansada, su caminar por las calles grises de Dublín y esa mezcla de frustración y esperanza son el retrato vivo de quien vive por y para su arte, sin importar el éxito comercial.

A la luz de su repentina partida, volver a ver a Hansard en esa pantalla es regresar a un lugar donde la música todavía tenía el poder de salvar a alguien, aunque fuera solo por una tarde en una tienda de pianos. Once es de esas películas sencillas, con una historia melancólica sobre dos personas heridas que al reunirse encuentran sanación y esperanza a través de la música. Esta historia definitivamente se contó desde las entrañas de un artista que en esta obra nos regaló su voz, su dolor y su guitarra, y así quedará recordado para siempre.
El director John Carney también recibió el premio a mejor película extranjera en los Independent Spirit Awards. Posterior a este éxito global, dirigió “Begin Again” (2013), otra inolvidable historia alrededor de personajes rotos y la música como instrumento de armonía y cura que reunió a Mark Ruffalo y a Keira Knightley. Carney volvió a llamar a Glen Hansard para que colaborara en esta película y ambos añadieron algunos de los temas que componen el soundtrack de más de 30 canciones, como la memorable “Coming Up Roses” interpretada por Knightley.
Once puede ser vista actualmente a través de Claro Video.










