Nov
22
2013
13:32
Una mujer que eclipsa por su belleza, la delicadeza de sus movimientos, la dulzura de su voz, la calma con la que brotan sus palabras en medio de un pequeño espacio lleno de colores primaverales, colores tierra y serenos, que se contrastan con la situación interna que vive el personaje: una mujer cuyo esposo ha recibido un tiro en su nuca. El yace en coma, en su casa, y sin poder salir a ser atendido fuera de ella ante el inminente ataque de la guerrilla en una región de Afganistán. El panorama fuera de esas cuatro paredes es polvoriento, miedoso y casi desolador.
La situación es apremiante: en su estado vegetativo, solo puede recibir alimentos por sondas, y ella, respetando la tradición religiosa de su pueblo, no trabaja, además tienen dos pequeñas hijas.
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