Creed II – Crítica. Una secuela más y efectiva de la serie Rocky


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios


Con una diferencia de tres años se ha estrenado Creed II, la secuela de la octava entrega de la franquicia de Rocky, protagonizada en su momento por Sylvester Stallone y una de las películas de deporte más emblemáticas de la historia.

Parecía bastante improbable que un par de secuelas creadas la primera 39 años después y la segunda 42 años después, pudieran darle un nuevo aire a una franquicia sin la presencia protagónica de quien las sostuvo, pero lo han conseguido.

Creed I dirigida por el buen director de Fruitvale Station, Ryan Coogler, supo darle nuevos rumbos a la serie que fueron correspondidos con una taquilla abultada y varios premios y nominaciones, entre ellos la candidatura de Stallone en los Premios Oscar como actor de reparto.

La segunda entrega de Creed contó con la novedad de no tener a Coogler por problemas de agenda y en su reemplazo llegaría un casi desconocido en el medio cinematográfico (no así en la tv) Steven Caple Jr. Los alargues siempre son vistos con mucho recelo y más si comienzan a tener ausencias, sin embargo, Caple saca adelante una historia tan predecible como efectiva.

En Creed 2 Adonis Creed lleva una vida ocupada por sus entrenamientos y sus obligaciones personales, empujándolo a una batalla ineludible que lo retará física y emocionalmente al aparecer un rival que está conectado directamente con su pasado.

Como Stallone lo había anticipado al momento del rodaje de la película, la gran aparición de esta secuela sería Dolph Lundgren, en su papel de Ivan Drago, quien llega para entrenar descorazonadamente a su hijo Viktor y hacerlo enfrentar a Creed en una pelea a muerte.

Esa conexión con el pasado hace que esta película tenga un componente nostálgico y de rivalidad muy bien dosificados, además de estar bien justificados en la historia. Por un lado está la trama alrededor de la vida en pareja de Creed, la llegada inesperada de su primogénito, y por la otra, sus dudas y temores con la aparición de Drago y los pequeños conflictos con su padrino Rocky, todo como parte del entrenamiento que van ambientando lo que corresponde a la esperada pelea final. Iván Drago y su hijo también tienen su momento con una historia dramática detrás por presentar.

Estas subtramas que suelen ser vistas como sustancia (necesaria) muerta, si bien son de cierta manera predecibles, están dotadas de mucha simpatía, entonces quieres verlas, no le pesan a la historia y le adicionan una emotividad de carácter paternal agradable. Es que en Creed 2 la paternidad es un aspecto que se pone a prueba en los tres personajes masculinos.

Aún teniendo varias subtramas la película avanza rápido y con ritmo parejo. Las peleas están muy bien coreografiadas, las actuaciones son adecuadas y la banda sonora de Ludwig Göransson es un rotundo acierto. Todo está servido para ser una historia plenamente disfrutable y con la virtud adicional de no sujetarse con tanto rigor a la anterior. Significa esto que su sencillez y claridad la hacen plenamente entendible, aún sin haberse visto la primera. Creed II prueba que las secuelas pueden ser buenas. La taquilla ha vuelto a favorecerla con un recaudo global de casi 176 millones de dólares tras haber costado cincuenta.

Ficha Técnica

  • Dirección: Steven Caple Jr.
  • Duración: 130 minutos
  • Género: Deporte
  • Guion: Juel Taylor, Sylvester Stallone
  • Reparto: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Wood Harris, Dolph Rashad, Phylicia Rashad
  • Montaje: Dana E. Glauberman, Saira Haider, Paul Harb
  • Cinematografía: Kramer Morgenthau
  • Música: Ludwig Göransson
  • País: Estados Unidos
    Año: 2018



 


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