Entrevista a Víctor García, director de Encerrada (Gallows Hill)


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios




Se estrenó el pasado fin de semana en Colombia ENCERRADA.  La producción estadounidense que se rodó en Colombia y que tiene director español debutó en taquilla con 113.943 espectadores (111 copias), convirtiéndose en el tercer film más visto y garantizando con este buen inicio, muchas más semanas en cartelera.

Es un thriller de terror sobre un hombre viudo (David Reynolds) que viaja a Bogotá para convencer a su hija (Jill) que lo acompañe en su nueva boda. Su pareja, la hija, su novio y una amiga salen de la ciudad y tienen un accidente automovilístico que los obliga a refugiarse en una misteriosa y alejada casa, cuyo dueño tiene cautiva a una jovencita en el sótano. Ellos deciden liberarla, pero esa decisión les trae algunas consecuencias.

Gallows Hill es una película con un target (el juvenil) y una estructura definida bajo los estándares que impone el cine de Hollywood. Con eso llegará a un público más amplio que seguramente se sentirá cómodo al identificar códigos que le son conocidos, propios del cine comercial de género, y que están por encima  de lo previsible que puedan resultar este tipo de historias.

La película cuenta en su reparto con la actriz inglesa Sophia Myles (Erika en la saga Inframundo) y Peter Facinelli, actor neoyorquino que se hizo conocer internacionalmente tras interpretar al Dr. Cullen en la saga “Crepúsculo”,  y que estuvo la semana pasada promocionando el estreno del largometraje en el país. El reparto colombiano lo integran los conocidos actores Gustavo Angarita, Carolina Guerra, Juan Pablo Gamboa y Sebastián Martínez, quien debuta en el séptimo arte.

Gallows Hill (título en inglés) hizo parte de las funciones de medianoche de la pasada edición del Festival de Cine de Cartagena y fue ahí donde hablamos con Víctor García, el director.

  • ¿Cómo inicia el proceso de Encerrada? ¿Por qué rodar en Colombia una película de terror?

Vivo en Barcelona y allá me llega el guión por parte del productor (David Higgins). Él me explica que tiene ese proyecto, que quiere filmarlo en Colombia y que quiere utilizar el tema del idioma como un elemento más de la historia, para que apoyara esa sensación de desnudez de nuestro protagonista que no habla el español, lo que me pareció muy interesante también. Higgins me manda el guión para que yo lo revise y le diga cómo me parece visualmente y qué tipo de cambios podía proponerle a la historia.

  • De ese primer guión que leyó a lo que finalmente vemos los espectadores, ¿qué cambios hubo?

Se cambió mucho. El final de la película lo propuse yo, pues algo que me interesaba mucho era el hecho de contar una historia de personajes reales, en una situación sobrenatural, pero que en definitiva fueran personas que se notaran muy reales, reaccionando a situaciones normales. También me gustaba el concepto cíclico de la relación padre e hija, y demás. Por eso me apetecía explorar eso y apoyar el género con personajes que fueran más creíbles de lo que se acostumbran en este tipo de películas.

  • La película es a dos idiomas. Los personajes hablan inglés y español al tiempo. ¿Esa decisión no solo corresponde a la desnudez que quiso darle al personaje principal, sino a que el film  definitivamente funcionara comercial e internacionalmente?

Yo personalmente nunca me lo planteé desde el punto de vista de a dónde iba a funcionar más la película. Yo sé que la gente se aburre cuando tiene que leer subtítulos, pero es que la gente se aburre leyendo (risas). A mi las películas me gustan verlas en el idioma que han sido rodadas, entonces no tengo lío con eso, pero yo creo que subtitularlo todo,  o doblarlo todo a un idioma, para evitar fronteras de subtítulos, le quita veracidad a la historia y lo que quieres, por el contrario, es contar una historia que sea creíble.

  • ¿Significa que desde un principio concibieron el film para que los personajes hablasen en inglés y español?

Sí, sí, sí. El guión que yo recibí ya estaba planteado de esa forma.

  • Le insisto en el tema porque es una apuesta arriesgada ya que no tenemos muchos antecedentes al respecto y cuando se han incluido diálogos en inglés, sea o no una película colombiana, la pronunciación termina desconectado al espectador con la historia. No hay naturalidad.

Bueno, el inglés de Carolina Guerra es perfecto, pero en todo caso, en nuestro caso en particular, ya nos funcionaba que el idioma fuera incluso con acento, por lo que decíamos de la veracidad. Es decir, si tenemos personajes colombianos que hablan inglés pero con mucho acento, ¡pues venga! ¿Qué otra cosa les podemos pedir? ¿Por qué obligarlos a tener un inglés perfecto? No hace falta. Pero claro, luego se nos aparece Carolina , que tiene un muy buen inglés, y se volvió importante porque su personaje (Gina) tiene varias líneas en este idioma y ella nos permitió tener un personaje que usara el inglés de forma más justificada y que fuera más correcto.

  • ¿Cómo se armó el casting?

Bueno, a veces ocurre magia que hace que todo funcione. A Natalia Ramos (Jill Reynolds) la conocí por Skype, estando yo en Barcelona. Después tuvimos una audición también por Skype, estando yo en Bogotá y ella en Los Ángeles. Mientras tanto el productor estaba con el Ipad mostrándome lo que hacía y yo dándole indicaciones. A Peter Facinelli (David Reynolds) también lo conocí por ese medio, le hablé del proyecto, le fascinó la idea y para dónde quería yo ir con la película. A Sophia Myles (Lauren) también la contacté por ahí.

En cuanto al casting de los colombianos, por ejemplo a Sebastián Martínez lo conocí dos días antes de iniciar el rodaje. No teníamos definido a Ramón y apareció él con una audición donde hizo una improvisación divertidísima que nos encantó a todos. A Carolina Guerra, creo que la vi a la medianoche, luego de llevar todo un día viendo a Ginas y no conseguíamos a ninguna. Estábamos desesperados, eso fue una semana antes de empezar el rodaje.

  • ¿Qué tan difícil fue rodar en un país extranjero?

Yo supongo que he tenido suerte siempre. Aquí fue fantástico, no tuve ningún problema. He rodado películas en Bulgaria y ahí sí que el tema del idioma es un poco más complejo porque es una barrera más severa, sin embargo, la gente fue muy calurosa. Eso de rodar por fuera puede ser relativo, a lo mejor te vas a rodar a 20 cuadras de tu casa y te encuentras con la gente más estúpida. Eso a veces no tiene nada que ver con la lejanía o el idioma, sino con su carácter.

  • ¿Las locaciones ya las conocía la producción?

No, de hecho encontramos la casa porque el director de fotografía (Alejandro Moreno) me habló de esa casa porque había rodado allá. Cuando la vi me encantó, es que era perfecta para el guión. Luchamos para conseguir esa casa.

  • ¿Por qué?

Porque estaba habitada y le estábamos pidiendo al matrimonio, una pareja mayor,  que desalojara la casa para filmar una película de terror. Fueron muchas horas de rodaje, y vaya que se portaron muy bien. Sin ellos no hubiese habido Gallows Hill.

  • ¿En serio?

Sí, para mí sí. Esa pareja es la pieza más importante de esa producción (risas). Fueron muy generosos.

  • ¿Y ellos no pusieron muchas condiciones? Porque pensando en que es un film de terror, imagino que debieron intervenirla bastante.

Sí, claro. Toda la casa fue intervenida, fue toda pintada. Después debimos dejarla como estaba porque esa era una de las condiciones.

  • Hablemos de los efectos visuales. La escena del carro fue muy bien lograda y las transformaciones de los personajes tuvieron su grado de dificultad; vemos además de maquillaje, unas contorsiones interesantes.

Si me hablas de la contorsión de Carolina, te digo que ahí no hay ningún efecto, es ella. Estábamos en escena y ella dijo: “yo puedo hacer esto”, y le contestamos: “vale”. Pusimos la cámara al frente y lo hizo. En general yo quería trabajar con efectos especiales basados en el maquillaje, que es un poco mi especialidad. Yo me dedicaba a eso antes de empezar a dirigir, y quería mantenerlo como muy sobrio, con muy poquito efecto digital, porque pasa con los efectos digitales que el 95% se notan, y si no tienes el presupuesto necesario para hacerlos se notan el doble, así que yo quería obviar el tema. Al final llegamos a un acuerdo de poner unos frames aquí y allá (por ejemplo parte de la lluvia) pero fue algo muy mínimo.

  • ¿Cuándo rodaron?

Rodamos a finales de 2012.

  • ¿Qué pasó en éstos dos años con la película antes del estreno? ¿Se detuvo, se rodaron algunas escenas adicionales?

Sí, hicimos escenas adicionales a mediados del año pasado.

  • ¿Eso correspondió a qué?

A que se cambió el final. Se reescribió el final para que fuera una escena más larga. Entonces pensamos que si íbamos a realizar dos días de rodaje, podíamos revisar otras escenas y mejorarlas.


 


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