Los Juegos del Hambre, la película (The Hunger Games)- Reseña


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios




“Desearía demostrar al capitolio que no le pertenezco que soy algo más que una pieza de sus juegos”

Se estrena en la cartelera mundial la esperada entrega del primer libro que compone la trilogía de Los Juegos del Hambre, publicada en 2008 por la estadounidense Suzanne Collins y leída a hoy por más de 26 millones de personas. La razón de esto y del entusiasmo que ha despertado su adaptación cinematográfica, ocurre porque la autora construyó una poderosa y desgarradora historia con todos los ingredientes de la literatura distópica.

Katniss Everdeen, su protagonista, de tan solo 16 años, es una chica que vive en un futuro que no es como el que nosotros nos imaginamos. Sus condiciones de vida y del lugar donde habita, el Distrito 12, nos remontan a una época ya vivida por la humanidad en donde el dinero no existe, hay es el intercambio o trueque, en donde no hay suministro de agua o energía todo el tiempo y en donde las habilidades con las manos es la herramienta vital para seguir con vida.

El Sitio Oficial: http://www.thehungergamesmovie.com/

Sí, es un futuro pero no uno utópico. La región de Estados Unidos ha quedado reducida a 12 distritos, cada uno vive en peores condiciones del otro sin poder tener contacto entre ellos y sobreviviendo bajo las condiciones de una fuerza tirana que se ha alzado al poder. Ese es el Capitolio, un lugar donde los habitantes viven a la moda, la más futurista que se puedan imaginar (el estilo de Lady Gaga puede ser de utilidad), con la tecnología más desarrollada y con la comida en abundancia provista por aquellos 12 distritos.

¿Y cómo es que la población no se ha rebelado ante ésto? El Capitolio los mantiene acorralados y con temor, por ello han creado unos juegos olímpicos cada año llamados Los Juegos del Hambre, en donde cada distrito debe poner en sacrificio a dos jovencitos para que participen en un duelo a muerte. Solo uno puede salir con vida. El sangriento evento se trasmite en directo y por obligación en toda la región de Panem, así se aseguran de confirmar su poderío ante el pueblo y mantenerlos subyugados. De paso, este “formato televisivo” sirve de entretenimiento a los habitantes del Capitolio quienes apuestan por el mejor y hasta se vuelven sus patrocinadores.

La protagonista sin dar muchos rodeos nos va contando detalles de su vida, de su entorno y de lo que sucede una vez se ofrece como voluntaria, a cambio de su pequeña hermana, para ser el tributo femenino que acuda por el distrito 12 a los juegos de ese año. Una vez esto ocurre, el contraste entre ambas sociedades es impactante. Tan pronto ya está en los juegos descubre que la única forma de lograr salir con vida es obteniendo la simpatía del televidente poderoso del Capitolio y para ello deberá hacer cosas con las que no necesariamente está de acuerdo. En medio de todo, y como suele pasar en el cine y la literatura, hay de por medio una historia de amor que para esta trilogía se representa en un triángulo amoroso.

El libro es narrado en primera persona desde la única perspectiva de su protagonista, pero como ya sabemos que lo que ella sabe del mundo está limitado gracias al yugo de una fuerza perversa, no podemos saber más allá. Eso no es particularmente una debilidad en esta historia, pues Everdeen con su forma madura de pensar y su extraordinaria fluidez para contar los acontecimientos la convierten en la heroína de todo Panem y del lector mismo. Es una antiheroína de grandiosa simpatía.

Por su parte la película quiso dimensionar la historia permitiendo que el lector pudiera conocer que sucedía realmente más allá de la verdad de su protagonista. Este giro puede sonar extraordinario para el lector de la trilogía (como yo), pero realmente no consigue del todo darle sello propio a la adaptación. Es posible que el fanático conozca el mundo físico del Capitolio y se deje deslumbrar por su tecnología y vistosidad pero más allá de eso, debió haberse enfatizado en las mentes perversas de sus gobernantes, en hacer más siniestro, y no tanto tan espectacular, el cuarto de control donde se entretejen toda una serie de estrategias macabras.

Los Juegos del Hambre debido a esto desaprovecha muchos momentos que hacen tan fascinante y hasta escalofriante el libro. Momentos que son rudos y crueles, sangrientos, desesperanzadores pero también otros de risa, emoción o llanto. En lo personal solo logré conmoverme con un solo momento en la película (la historia de Rue), mientras que la trilogía completa no fue capaz de dejarme indiferente.

Me sorprenden los problemas que tuvo el film en el Reino Unido y la eliminación de unos segundos por su crudeza, cuando la historia se queda muy corta en cuanto a esto comparado al libro. Se hace notorio, por los movimientos de cámara que se quiso dar sensación de agilidad y rudeza en el campo de batalla pero que se limitaron mucho con el tema de la sangre y los muertos. Eso se explica porque en la historia original a quienes mandan a matarse entre sí son jovencitos entre los 11 y los 16 años.

Como me temía, la versión cinematográfica iba a apostarle más a esa relación ambigua entre sus tres protagonistas, Katniss y sus dos pretendientes Peeta y Gale. En lo particular era eso precisamente lo que menos me interesaba de la historia. El amor de Katniss por alguno de estos dos chicos o ambos, es apenas un instrumento para suavizar tanto dolor e injusticia que se respira en su historia.

La actuación de Jennifer Lawrence es buena y su simpatía, sin duda, sostiene el film, pero queda desperdiciada así como la de otros personajes que la autora diseño y que son muy fáciles de llevar a la pantalla como el de Effie Trinket (Elizabeth Banks), una digna representante del Capitolio que con tal de no ser perturbada por el gobierno hace todo lo que le pidan o Haymitch (Woody Harrelson), un borracho gracioso pero fuerte y calculador.

Como verán, son muchos los ingredientes de esta trilogía y de solo su primer libro, no obstante, considero que la adaptación cinematográfica optó por el camino más fácil y seguro para poder atrapar con ello la audiencia más joven (esa que es la que más mueve la taquilla) pero el menos demoledor.

Los Juegos del Hambre es un film que contrario al libro transcurre más lento, de pocos momentos y con una historia que se queda poco explicativa, corta y visceral. Cine digital que debido a la atmósfera oscura de su historia permite esconder las limitaciones que aún tiene esta tecnología a la hora de grabar en el día.

La obra avanza con tanta velocidad, ocurren tantos acontecimientos que no se  si alcance a mejorar esta versión cinematográfica con su secuela programada para el 2013.

Ficha Técnica

Director: Gary Ross

Género: Drama, Ficción

Guión: Gary Ross, Billy Ray, Suzanne Collins

Duración: 142 minutos

Reparto: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Woody Harrelson, Liam Hemsworth, Lenny Kravitz, Stanley Tucci, Elizabeth Banks, Donald Sutherland

Música: T-Bone Burnett, James Newton Howard

Montaje: Stephen Mirrione, Julieth Welfling

Fotografía: Ton Stern

País: Estados Unidos

Año: 2012


 


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