Mary Poppins Returns, entre la nostalgia y la fórmula – Reseña


Por Camilo Bohórquez
Twitter: @cabobe


Creada por la escritora P.L. Travers y publicada por primera vez en 1934, Mary Poppins es una niñera con rasgos británicos, bastante estricta y sin embargo dulce y tierna, que llega en el momento oportuno para salvar la situación gracias a la magia y el poder de la imaginación, que se convirtió pronto en un gran personaje completando una saga de ocho libros infantiles. No obstante, fue gracias al musical producido por Walt Disney en 1964, protagonizado por Julie Andrews y Dick Van Dyke, que Mary Poppins alcanzó fama mundial. Aquella película fue reconocida no solo por las grandes canciones y coreografías, sino también por su amena historia y efectos especiales que dieron varios momentos mágicos a la audiencia.

El proyecto de una continuación de la película de 1964 siempre estuvo en los planes de Disney dado el éxito del personaje, sin embargo, no fue posible ya que P.L. Travers no quedó conforme con algunos cambios del personaje de la película frente al del libro. Finalmente en septiembre de 2015 con la aprobación de los herederos de P.L. Travers se dio luz verde al proyecto “Mary Poppins Returns”, dirigido por Rob Marshall, reconocido por musicales como Chicago, Into The Woods y Nine. Protagonizado ahora por Emily Blunt y Lin-Manuel Miranda, el proyecto buscó siempre conservar la magia de la película original.

Lo primero que hay que tener en cuenta antes de ver esta película es que Mary Poppins nace de una saga de libros infantiles y por ende la película, tanto la original como esta continuación, buscan entregar una historia bastante simple y sencilla con un mensaje familiar más bien carente de explicaciones, más allá del tema del poder de la imaginación. Además, como buen musical, está llena de canciones y coreografías, como también personajes algo caricaturescos y sí, caricaturas animadas, humor muy inocente y momentos de llenos de color y dulzura.

En esta película los años han pasado y los niños Banks que conocimos en la primera ya son adultos. Michael tiene tres hijos, ha perdido recientemente a su esposa y está a punto de perder su casa. Todo parece perdido, pero una vez más, cuando no hay esperanza, llega Mary Poppins a encargarse no solo de los niños Banks sino de los adultos, quienes parecen haber olvidado el poder de la familia y el amor.

Mary Poppins Returns se presenta como continuación de la primera película y se tienen en cuenta bastante las cosas que sucedieron a los Banks la película de 1964, sin embargo, a medida que pasan los minutos son más los momentos basados en la película original que lo nuevo, razón por la cual al final no se entiende si lo que vemos es una continuación o un remake de la película original. Tenemos a la mujer que lucha por una causa justa, el papá estresado y gruñón, en la primera película habían deshollinadores que limpiaban chimeneas y ahora hay faroleros que limpian y arreglan faroles, pero que en función de la película hacen lo mismo con coreografía a la luz de la luna incluida, los niños resultan visitando a alguien de mayor edad que protagoniza su propio momento musical y de risas, tenemos nuevamente el tema del banco, tenemos la canción de arrullo, tenemos una parte de interacción con dibujos animados… Poco, por no decir nada, arriesgada esta “nueva” propuesta que tal vez gane adeptos más por la nostalgia y amor al personaje que por avanzar en esta historia.

Este problema entre si es una continuación o una réplica de la original se evidencia también en la parte técnica, en los momentos de coreografías con efectos prácticos tal como se hacían en la película original la magia funciona y se ve muy bien, lastimosamente en otras escenas y coreografías se siente el abuso de efectos visuales por computador que buscan dar más elementos mágicos, pero se sienten muy sobrepuestos y fuera de sitio. Son escenas que se pudieron resolver de mejor forma.

Lo que si funciona perfectamente es lo que hace a Rob Marshall reconocido en el medio, la música funciona muy bien, todas nuevas canciones con un toque fresco, pero conservando lo alegre del largometraje clásico, el vestuario destaca y las coreografías son sorprendentes y dignas de reconocimiento, gracias a la labor de sus protagonistas, la siempre hermosa y acertada Emily Blunt, y Lin-Manuel Miranda. La audiencia simplemente se deja llevar por las precisas, llamativas y pomposas coreografías llenas de color, luces y divertidos pasos, en este aspecto la película cumple de lo que se espera de un gran musical.

Más que un regreso y/o continuación, “Mary Poppins Returns” sirve como una especie de remasterización de la magia de este personaje que lastimosamente en pro del homenaje se queda repitiendo varios de los pasos de su predecesora y que apela al amor y recuerdos que se le tiene al personaje, especialmente en países como Estados Unidos o México, pero que no genera tantos sentimientos a nivel mundial. Para la época navideña, para quienes adoran las coreografías en los musicales, para los niños pequeños y como plan familiar, es una bonita película aunque los tiempos han cambiado y vale la pena preguntarse si la magia e imaginación que propone esta nueva versión aún funciona y tiene efecto en el mundo actual donde los niños desde muy temprano dejan de lado los cuentos de hadas y fantasía. “Mary Poppins Returns” da entre sus mensajes uno a los adultos, el de ser optimistas y volver a ser niños, pero ese mensaje puede llegarse a sentir algo demasiado dulce, demasiado inocente y un poco tardío.

Ficha Técnica

  • Dirección: Rob Marshall
  • Guion: Rob Marshall
  • Género: Musical, fantasía
  • Duración: 130 minutos
  • Reparto: Emily Blunt, Lin-Manuel Miranda, Ben Whishaw, Julie Walters, Emily Mortimer, Angela Lansbury, Colin Firth, Meryl Streep, Dick Van Dyke
  • Música: Marc Shaiman
  • Montaje: Wyatt Smith
  • Cinematografía: Dion Beebe
  • País: Estado Unidos
  • Año: 2018




 


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