Reseña Crítica Godzilla de Gareth Edwards


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios




Godzilla tiene 60 años de historia, un hito del cine japonés, la historia de un monstruo colosal que aterra a los pobladores, destructor, intimidante, que lo han puesto a combatir hasta con King-Kong, que algunas veces ha sido héroe y en otras villano.

Nunca antes como en la adaptación que se estrena este fin de semana Godzilla había quedado mejor diseñado. ¡Finalmente se le hizo justicia! Lo podemos ver, en la mayoría de sus escenas, gigante y lleno de pequeños detalles, mejor dicho, le vemos hasta los poros. Pero más allá de eso, que claro, era algo esencial para aceptar esta nueva adaptación de Hollywood, ¿qué más ofrece ésta versión? Ahí sí nos quedamos bien, pero bien cortos.

Hay que comenzar por la historia, que siguiendo la tendencia de los cómics, se desarrolla en medio de una gran conspiración. Tres integrantes de una familia, padre y madre son científicos, y junto a su hijo pequeño viven cerca y trabajan en una planta nuclear en Japón, en los años noventa, en donde hay una fuga, la madre queda atrapada y fallece. Ahora el padre deberá cuidar al pequeño solo, mientras descubre que realmente trabajaba para un proyecto secreto.

Esa parte con la que inicia la historia se supone debería ser lo suficientemente fuerte y emotiva, en términos narrativos,  para generar empatía con el protagonista por lo que restará de la película, que da un salto de 15 años.  En adelante vemos es al soldado de infantería huérfano Ford Brody (Aaron Taylor).  Infortunadamente, ese lazo indispensable entre protagonista-espectador, queda roto desde esa primera escena. La intimidad de este personaje y su interacción con su familia, con su padre, con su pareja y su hijo, es muy débil, porque no hay el mínimo de profundidad en la historia. Ellos aparecen, dialogan tímidamente, cumplen una acción determinada y luego salen de escena. No hay un solo momento con el cual se reactive esa conexión. Así sucede también con los personajes que hacen parte de la “acción”, es decir, con la investigación que da razón al por qué tiembla tanto y hay rastros de huellas gigantes en la tierra (parece un guiño a Jurassic Park). Actores  de la talla de Ken Watanabe, Juliette Binoche y Sally Hawkins son penosamente desaprovechados.

Faltarán alrededor de 40 minutos, o un poquito más, para que Godzilla haga la primera aparición frente a nuestros ojos, y cuando lo hace, lo que vemos son las escenas mostradas en alguno de sus trailers.  ¡Mala cosa! 40 minutos de un preámbulo sin emoción y más bien desconcertante, puesto que comienza a aparecer sin mayores explicaciones, los enemigos de Godzilla, que no son los humanos sino otra especie, unos M.U.T.O.S. (por su sigla en inglés con la que se identifican los organismos terrestres no identificados de gran tamaño), y cuya forma de alimentarse amenaza la existencia humana. Su razón de ser en la historia, como su diseño son risibles. Estos mutos no tienen referencia con los kaijus de ediciones pasadas, eso sí, les recordarán a las especies de Aliens de Ridley Scott .

Destapándose las cartas y dejándole saber al espectador que Godzilla será aquí nuestro héroe, faltarán otra buena cantidad de tediosos minutos para ver la batalla final, el esperado momento que ofrece, eso sí,  buenas imágenes de Godzilla, aparece su rugido más nítido como nunca antes y su rayo aniquilador.

Es curioso que esta nueva adaptación la hayan querido dotar de emotividad, cuando es claro que el reparto permanece en un segundo plano. Mientras los protagonistas son tan fríos, las emociones se la insuflaron a Godzilla, al que solo le faltó hablar o hacer un guiño con sus ojos. Los personajes humanos al término de la película han sido olvidados casi que por completo, su historia y lo que ocurran con ellos poco o nada importan, entonces, debieron aumentar la presencia del rey de los monstruos en pantalla y así por lo menos este film hubiese sido menos aburrido.

Godzilla de Gareth Edwards es para aquellos espectadores pacientes y poco exigentes que con dos o tres escenas ven compensadas más de horas de metraje con poca historia, sin terror y sin tensión verdadera. El tema del 3D tampoco es algo que le sume a la película.

Ficha Técnica

  • Director: Gareth Edwards
  • Guión: Max Borenstein
  • Duración: 123 minutos
  • Reparto: Aaron Taylor-Johnson, Elizabeth Olsen, Juliethe Binoche, Ken Watanabe, Sally Hawkins, David Strathaim, Bryen Cranston
  • Cinematografía: Seamus McGarvey
  • Música: Alexandre Desplat
  • Montaje: Bob Ducsay
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2014

 


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