Reseña Family Romance, LLC – Retorcido Herzog






Por Daniel Andrés Ruiz Sierra (@TatoRuiz)

Por estos días, no hay conversación en torno al cine que logre evadir la pregunta de si estamos en el momento en que asumimos, para siempre, que la forma de consumirlo ha cambiado. Que quizás este momento de gloria para tantas plataformas de streaming sea lo suficientemente diciente para admitir que la muerte de la gran pantalla ha llegado o la estamos presenciando. Reconozco que el tema me aterra sobremanera. No hay nada más placentero que asistir a ese templo oscuro y alabar con extrema devoción lo que a nuestro juicio sea digno de admirar.

También reconozco que el invento de traer el cine a la privacidad del hogar, y a través de distintos dispositivos, es bastante provechoso. Incluso cuando entre las sábanas o en un buen sillón, haya toda posibilidad de quedar noqueado. Sin las plataformas, hay varios cientos de películas que correrían el riesgo de no ser estrenadas en salas, por varias razones. Lo más reciente de Werner Herzog me parece que cabe perfectamente aquí.

Si no fuera porque Mubi, plataforma de lujo, se hubiese encargado de distribuirla, incluyendo con ello una apuesta que incluía dos días gratis para verla en varias partes del mundo, – y claro, obviando los beneficios de la indispensable piratería – no habría forma de ver este ejercicio de “cine-ensayo” que aborda los problemas de la desolación y que por momentos parece un disparate. El siempre interesante Herzog presenta lo que parece muy lógico y temerosamente muy cercano. Habla de una sociedad solitaria, obsesionada con la tecnología y susceptible a quedar envuelta en artificialidad digital. No tengo duda de que vamos derechito pa’allá.

Family romance, LLC es el título de este ejercicio que amalgama el documental con la ficción, y también el nombre de la compañía que dirige el protagonista, que tiene como objetivo alquilar personas para que, en el más estricto rigor, llene insondables vacíos en el hogar o en la vida de varias familias y ciudadanos japoneses. El protagonista, Ishii Yuichi, se alquila entonces como el desaparecido padre de una adolescente.

Lo anterior parecería salido de toda lógica si Herzog no pusiera en medio otras historias, que, como viñetas, complementan lo del padre ausente, y cuentan por ejemplo la historia de una mujer que alguna vez ganó la lotería, y contrata a la empresa para que le hagan pensar que ha vuelto a ganar, o el de un tipo que no quiere recibir la vaciada de su jefe dada su negligencia laboral, y pone un usurpador en su lugar de trabajo y que así, sea otro el reprendido. También hay una chica que contrata los servicios para que varios hombres se hagan pasar por paparazzis, despertando la curiosidad de excitados japoneses que corren a ver de quien se trata. Sobra decir que la cliente queda más que satisfecha.

La película expone lo que a todas luces es una sociedad en aislamiento, que por razones varias se ha privado de establecer contacto humano, y se conforma con el abanico de posibilidades que puedan darle sus artilugios tecnológicos. La historia del padre ausente y su ingenua hija va andando sin demasiada complejidad, y a veces sin mucho interés, hasta que llega a un punto en el que todo se vuelve insostenible, probando que, hasta en el performance, hasta en el juego del engaño, mientras sea ejecutado por seres humanos, existe una alta probabilidad de engendrar un efecto de auténtico sentimiento, por mínimo que sea. Herzog refuerza esta tesis cuando pone a su personaje a visitar un hotel administrado y ambientado por robots, y posterior a ello, la situación comienza a cambiarle a aquel hombre. Y a mí, particularmente, me empieza a cautivar un poco más.

Family romance, LLC es una película con todo el sentido y la lógica. Una reflexión profunda que no usa efectismos dramáticos, ni extraordinarias vueltas de tuerca. Aunque hay muchas decisiones que corresponden a la ficción, Herzog lleva todo por los mismos senderos del documental, quizás con el fin de asegurarse de que su pequeño engendro logre despertar poco más que interés y, así mismo, una percepción de que no estamos muy lejos de todo eso. Como si fuera poco, y para que no quede duda de sus intenciones, se lanza incluso a contratar al mismísimo dueño de aquella ambiciosa y perturbadora empresa en la vida real. Si eso no es ser un director maquiavélico, no sé qué lo sea.

Ficha Técnica

  • Dirección: Werner Herzog
  • Guion: werner Herzog
  • Duración: 89 minutos
  • Cinematografía: Werner Herzog
  • Montaje: Sea Scannell
  • Música: Ersnt Reijseger
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2020

 


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