Reseña Ganges: agua india como espejo que refleja la humanidad




Por Juan Carlos Lemus Polanía (Twitter: @jclemus)

“El destino del agua es nuestro propio destino”

 

Ganges es un documental con una estética visual impecable. Habla del devenir del río más grande de la humanidad, al ser más de mil millones de sujetos los que se benefician de sus aguas en cuanto a lo material, lo cultural y lo espiritual. La voz narra los porqués de su decadencia; sin embargo, se siente un acento que enfrenta Occidente y Oriente en las culpas a asumir por el estado del reverenciado río.

La madre Ganga nace en el Himalaya, y en un precioso juego de imágenes vemos tanto esa bastedad de su nacimiento como la belleza de una danza femenina representando a Shiva. Geografía que fue creando un determinismo cultural. Ambos expuestos y contrapuestos de hermosa forma por los recursos visuales y de sintaxis cinematográfica donde se entretejen dibujos animados, entrevistas, imágenes del río y de sus rivereños. Tradición, religión, festividad y precariedad. Ingenio y estupidez humana como el mismo Shiva en el que todo ser recicla. Creo que la gran pregunta de Ganges es ¿qué es lo que no estamos entendiendo en este paso por la Tierra? En este juego nos vamos destruyendo.

La mitología hinduista cuenta que Shiva, el señor de la naturaleza y de la destrucción, supo dividirlo al Ganges en muchos brazos para controlar su fuerza. Una mitología milenaria tanto como la cultura que ha creado esa narrativa y que ha sabido seguirla. Una tradición que hace cantarle al río durante todo su trayecto. Sin embargo, se le adorará en tanto se le devastará, y así dentro simbología de la imagen como explicación metafórica vemos en un fotograma un niño de cuyo cuello pende una bala. El niño es al Ganges como los derechos de los primeros se reclaman aún hoy tanto como los del segundo, mientras tanto los abusos a los unos y al otro no paran. Porque Ganges se pregunta por los derechos del río. Tal vez hoy, que no se los hemos dado a los animales por varias formas, mucho vienen siendo más apreciados en el diario vivir humano, tengamos un “no” por respuesta. Pero los humanos hemos encontrado que nosotros sí los tenemos, y varias voces documentadas hablan de cómo podemos generar un correlato donde quepamos todos.

Derechos ligados al buen vivir y sin importar cómo la palabra “buen” sea entendida, de seguro que para toda cultura ese significado pasará por el acceso al agua, al alimento, a la higiene. En Ganges las imágenes dan muestra de cómo los indios han llegado a soluciones a lo anterior en ese río divino, y se ve al venerado río domesticado por el quehacer diario de mil millones de humanos. Desde represas de generación de energía y reservorios de agua hasta el ser un gigante albañal a cielo abierto o su simple uso de lavar la ropa. ¿Cómo pasa todo eso al tiempo? Esa cotidianidad precisamente reflejada es la que no permite a la humanidad pensar en el devenir tanto de ella como del río en particular. Lejos del solo aburrimiento a la que nos somete el diario vivir, la ética del cuidado (criar niños, alimentar a los propios, preparar las ropas, atender ancianos) no deja réditos económicos y sí agota energías y tiempo. El final de cada jornada resultan entes incapaces de pensar en qué va a ser del mañana y cómo debe ser el actuar del presente para un tiempo venidero más promisorio. Verdad de a puño es que el futuro no será distinto a ese que vamos creando a punta de diario quehacer, y que de seguir así tal vez puede no llegar a existir.

De alguna forma encuentro en Ganges el mismo discurso maniqueo donde Occidente y sus respuestas de organización social y sus desarrollos tecnológicos y económicos son la causa de todos los males, y las otras culturas son apenas las afectadas por ese ciclón. Como cuando el documental se ve tentado a exculpar a los indios de la contaminación por plásticos de su gran río. Y sí, como el plástico ciertamente que las soluciones de organización social son occidentales —liberalismo, fascismo y comunismo—, y que la mal llamada “fin de la historia” es apenas la fase donde nos damos cuenta que el liberalismo con su corriente capitalista de explotación toca a su fin; pero en Sapiens el historiador Harari da buenas razones para creerle cuando afirma que los humanos poco sabemos de eso de vivir en armonía con la naturaleza.

Así que no, no cabe acá el escurrir el bulto. El asunto es de la humanidad entera. Y para seguir con el plástico, los indios le han apropiado a su cultura ad vomitum. Basta con entrar a algún templo hinduista para ver un número suficiente de las figuras de sus dioses habiendo perdido el encanto tridimensional al mostrarse impresas en sintéticos. Los avances tecnológicos llevan un paso de carrera imposible de igualar por las costumbres y maneras; como las tasas de té en la India, que de barro pasaron a plásticas, y el tirarlas no más su uso sigue siendo así sin importar las consecuencias.

El otro asunto, que daría para una tesis entera, es eso donde a pesar de las diferencias, de las tantísimas que hay, nosotros, en últimas, somos como ellos y ellos como nosotros. Lo maravilloso que es la función del cine como espejo de las sociedades. Y así, ¿cómo, pues, solucionamos un problema sin crear otro? No sabemos, carecemos de esa inteligencia que nos de la respuesta nos dice Ganges. Porque por más milenaria que sea una cultura y el grupo humano que la compone, aún nos falta, al conjunto humano, mucha más comprensión del planeta que nos tocó cuidar para bien propio.

A Ganges: un viaje por los sentidos de agua lo único que la opaca es su narrador, gracias al tono tan cercano al melodrama y los documentales propios de la televisión, que puede llegar a distraer al espectador.

Ficha Técnica

  • Dirección: Roberto Restrepo, Talía Carolina Osorio
  • Guion: Roberto Restrepo
  • Género: Documental
  • Duración: 75 minutos
  • Producción ejecutiva: Talía Carolina Osorio
  • Investigación: Ana Milena Piñeros, Roberto Restrepo
  • Cinematografía: Helkin rené Díaz, Felipe Aguilar
  • Montaje: Gabriel Baudet, Adrián Jurisch
  • Música Original: Juan Galvis
  • País: Colombia
  • Año: 2018




 


Suscríbete - CineVistAmigos

Síguenos en Twitter

Síguenos en Instagram