Reseña Tormentero de Rubén Imaz – Realidad y fantasía se desvanecen en una finísima línea


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios




Realidad y fantasía se desvanecen en una finísima línea en una historia de fragilidad, contrastes y culpa.

En coproducción con México, Colombia y República Dominicana su director Rubén Imaz la ha definido como una “oda a la región de la Laguna de Términos, que es un lugar muy idílico, pero que contradictoriamente tiene encima una ciudad moderna”.


Si lo prefieres, puedes escuchar la reseña aquí:

Es que Tormentero nace cuando en un viaje a Ciudad del Carmen en México, el realizador y coguionista de la película conoció la historia de Rudesindo Cantarell Jiménez, un pescador que en julio de 1961 descubrió una mancha de aceite de unos 100 metros de largo que flotaba en el mar. Tenía la idea que se trataba de petróleo, pero sin tener la certeza de su hallazgo se guardó el descubrimiento. Cuentan las crónicas que debieron pasar diez años para que el pescador se animara a hablar del tema con la petrolera Pemex convencido por un amigo. El resto es una historia de riqueza por décadas para el país azteca, pues el yacimiento resultó ser el segundo más grande del mundo, solo por debajo del Complejo Ghawar en Arabia Saudita. A él se debe el nombre de esta zona. Petróleos Mexicanos lo hizo obrero y recibió reconocimientos por su involuntaria hazaña, pero a la vez tuvo que convivir con el repudio de su comunidad por haber provocado el cambio radical de sus estilos de vida y supervivencia. Falleció olvidado y en la miseria en mayo de 1997 a sus 83 años de edad.

Pero entonces Imaz no crea un documental o un biopic sobre este personaje héroe y villano, sino una historia donde inspira un nuevo protagonista llamado Romero Kantún, mezcla también de Próspero de la obra “La tempestad” de William Shakespeare. Decisión lógica y acertada para dar profundidad a la película que va más allá de mostrar un personaje anónimo, y se sumerge en la complejidad de lo que representa el poder colonizador, como hizo Próspero sobre Calibán y Ariel.

Kantún es un hombre que está en sus últimos días, un chamán de las tormentas que desde el retiro como pescador, vive sumido en la nostalgia y la culpa después de haber descubierto en el pasado el yacimiento petrolero de la isla de Tris, y siente que es el momento de recuperar aquello que le fue arrebatado tiempo atrás.

Imaz teje un universo tanto real como onírico, donde el paisaje es otro personaje central de la historia. De momentos arrebatadores, en otros se transforman y se oscurecen para dar una sensación de intriga y misticismo únicos. Todo el diseño de producción y la fotografía soportan de forma clara y contundente ese viaje fantástico por el que va atravesando Romero, haciendo que como él, el espectador pierda, sin siquiera notarlo, el sentido de la realidad.

Suele ser muy difícil transmitir los caminos oníricos por los que atraviesa un personaje, así se tenga la herramienta vívida de la imagen como recurso infalible, sin que se caiga en lo obvio o en pecar por omisiones que dejan dudas o falta de claridad, cosa que en Tormentero se difumina por toda esta atmósfera hipnótica e inquietante que evidencia todos los contrastes que representa la vida y el descubrimiento de Romero, que son el microcosmos de la colonización misma. La fragilidad, la soledad y la culpa al término de la vida, también aparecen con mucha nostalgia en esta historia única y reflexiva.

Cuán importante era para este guion todo el diseño de producción, la música y la fotografía, lo era  igualmente en quien recae el peso de la historia y por eso Tormentero es una película redonda, cierre que da el gran actor mexicano José Carlos Ruiz, quien dio una gran lectura a este personaje y lo terminó por dimensionar con su actuación natural y realista. 

Tormentero es una apuesta que revitaliza el cine latinoamericano, al ser propositiva, evadiendo los lugares comunes desde lo narrativo y lo formal, ofreciendo un viaje donde más que los por qué lo que importa es lo vivencial.

Ficha Técnica

  • Dirección: Rubén Imaz
  • Guion: Rubén Imaz, Fernando del Razo
  • Duración: 80 minutos
  • Género: drama, fantasía
  • Reparto: José Carlos Ruíz, Gabino Rodríguez, Mónica Jimenez, Waldo Facco
  • Música: Galo Durán
  • Cinematografía: Gerardo Barroso
  • Montaje: Rubén Imaz, Israel Cárdenas
  • Diseño producción: Sofía Guzmán, Claudio Ramírez Castelli
  • Productores: Julio Bárcenas, Oscar Ruíz Navia, Rubén Imax, Israel Cárdenas, Laura Amelia
  • Guzmán, Matías Meyer, Yulen Olaizola, Gerylee Polanco
  • Países: Colombia, México, República Dominicana
  • Año: 2018

 


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