Reseña “Vilas: Serás lo que debas ser o no serás nada”, documental de Netflix sobre el tenista más grande de Sudamérica






Por Camilo Cueto García, autor invitado. 

Luego de la exitosa serie “The Last Night” que contó la historia del mítico Michael Jordan y sus legendarios Chicago Bulls, que dominaron la década de los noventa y otros títulos de diferentes disciplinas y que se encuentran en la plataforma, Netflix vuelve a apostarle al documental para atraer a los amantes de los deportes, aunque esta vez en español y con un nombre que para los hispanoparlantes, particularmente para los argentinos, es fundamental en la historia del tenis y del deporte en general, nos referimos al tenista más grande que ha dado Sudamérica, el gran Guillermo Vilas y su eterna lucha para que la Asociación de Tenistas profesionales ATP le reconociera su número uno en los setenta, el cual no se le otorgó por errores de una computadora y de la forma en la cual se elaboraban dichos escalafones por ese entonces.

El documental dirigido por el argentino Matías Gueilburt (Francisco el Jesuita, 2015), es un recorrido por la vida de Vilas, desde cuando jugaba tenis en el portón de su casa a los 6 y 8 años, pasando por su deseo incesante de ganar y ser el mejor, de su club, de su edad, de Argentina y del mundo. Si bien el “joven toro de las pampas”, como se le conoció en su momento, es el protagonista principal de la producción, en dónde se conoce su tiempo (los agitados setentas y ochentas), su música desde Hendrix al flaco Spinetta, sus entrenadores, su vida y sus rivales, el otro protagonista es el periodista de tenis Eduardo Puppo y de alguna manera su esposa María Luz Marín, quién es la cómplice en la obsesión de su esposo por encontrar justicia para su amigo, pero no sólo por un tema de cercanía, sino por dignidad. Puppo junto a un matemático rumano logran descifrar el misterio de la computadora que hasta hoy le ha negado su reconocimiento a quién llevó a otro nivel un deporte históricamente relacionado con la clase alta.


A lo largo de los noventa y cinco minutos el espectador se encontrará con tres etapas; el Vilas que iba a las playas con su familia siendo un niño, el adolescente que inicia a jugar tenis de una manera apasionada y visceral, llevando este deporte a su máximo grado de popularidad en Argentina (e inspirando a otros hombres y mujeres a lo largo del continente, como el ecuatoriano Andrés Gómez, quién no sale en la producción, pero lo ha dicho en muchas ocasiones, uno de los pocos latinos en ganar un Grand slam, con Roland Garros), la también argentina Gabriela Sabatini , mejor tenista sudamericana en la llamada era abierta del tenis, en su momento número tres del mundo, ganadora del US Open, medallista de plata olímpica y salón de la fama del antes denominado deporte blanco), y posteriormente el hombre retirado más nunca alejado del deporte, que ya casi en sus setenta años sigue peleando contra la famosa computadora que no le reconoció su numero uno, ese Vilas hoy residente en Mónaco, lugar dónde tuvo uno de sus romances más sonados con Carolina de Mónaco, una de las celebridades europeos y mujeres más hermosas de su época. Ya es un hombre de 67 años, alejado del joven atractivo, rockero que deslumbraba por su juego, con el ego que caracteriza a los tenistas y que era un personaje “jodido” para los medios, hoy pelea contra una enfermedad que le genera un deterioro cognitivo (Alzheimer). Así pasan, en poco más de hora y media, los 67 años de Guillermo Vilas, uno de los mejores jugadores de polvo de ladrillo de la historia hasta que apareciera en el siglo XX un tal Rafael Nadal.

Esta película documental le gustará no sólo al amante del tenis y del deporte en general, sino también a cualquiera que desee conocer un poco más de una de las figuras más importantes del deporte sudamericano y a quién crea en la investigación, la lucha y la pasión por reconocer la justicia ante la adversidad de la vida. El debate y el asunto del número 1 del mejor tenista latinoamericano de la historia aún está vivo en las autoridades deportivas correspondientes (hubo un caso similar con final feliz reconocido por la WTA en el 2007, de la australiana Evonne Goolagongluego, de 31 años, por errores similares en el computo). También será disfrutable a quienes les gustan las investigaciones periodísticas serias y rigurosas, donde se puede aprender y en donde además están todas las emociones a flor de piel.

Finalmente no podemos obviar la participación muy secundaria de tenistas de ayer y de hoy que salen en el documental y declaran a favor del reclamo de Vilas, desde quizás los mejores de la historia como Roger Federer, Rafael Nadal y Rod Laver, hasta su amigo y rival Björn Borg, el tenista más joven en ganar Wimbledon Boris Becker, Mats Wilander (ganador de 7 GS y exnúmero uno del mundo). Todos destacan que es apenas justo que sea reconocido como número uno. Vilas es una hombre carismático, de gran personalidad, inspiración para los latinos e hispanohablantes (sobretodo para el zurdo de Manacor) e importancia para el tenis. Ese es su legado, iluminar un deporte en un país y un continente alejados de él, más allá de sus 949 victorias en el circuito ATP, sus 62 campeonatos profesionales y sus 4 Grand Slam.

Vilas fue lo que debía ser y ojalá logre justicia y pueda vivir para verla. Quizás en ese momento podrá tener paz, más allá que no necesita de un número para tener el reconocimiento permanente y su huella imborrable en la historia.

“Vilas: Serás lo que debas ser o no serás nada” está disponible en Netflix desde el 27 de octubre.

Ficha Técnica

  • Dirección: Matías Gueiburt
  • Guion: Matías Gueiburt, Nicolas Gueiburt, Gianfranco Quattrini
  • Duración: 94 minutos
  • Género: Documental
  • Personajes: Guillermo Vila, Boris Becker, Bjöirn Borg, Roger Federer, Rod laver, Rafel Nadal, Eduardo Puppo, Gabriela Sabatini, GMats Wilander
  • País: Argentina
  • Año: 2020

 


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