Son of Saul de László Nemes, ambientada en Auschwitz es la primera gran sorpresa de Cannes






Timbuktú, película mauritana fue una de las grandes sorpresas de Cannes en 2014 (actualmente en cartelera) que se sostuvo dentro de lo más destacado aún cuando se exhibió desde el primer día del festival. Algo parecido ha ocurrido con Son of Saul, una película húngara que sin tanto atención mediática, se convierte en una de las candidatas fuertes por el Palma de Oro y de paso un sólido debut cinematográfico.

Justo cuando se cumplen 75 años de la aparición del campo de concentración de Auschwitz, el director László Nemes estrena esta película basada en los conocidos Sonderkommandos, el escuadrón especial encargado de trasladar a los prisioneros a las cámaras de gas, retirarlos del lugar, despojarlos de sus pertenencias y luego incinerarlos.

El Hijo de Saul se ambienta en 1944, en donde Saul Ausländer es un sonderkommando húngaro en Auschwitz, que mientras trabaja en uno de los crematorios, descubre el cuerpo de un chico y lo toma por su hijo. Cuando se prepara la única rebelión que la historia ha dado cuenta en aquel fatídico lugar (en Octubre de 1944), Saul se propone llevar a cabo lo imposible: salvar el chico de las llamas, encontrar un rabino para recitar el Kadish de duelo y ofrecerle una digna sepultura.

El director se topó con la historia de su película cuando leyó el libro “Voices from beneath the Ashes”, mientras hubo un receso  en el rodaje de “The Man from London” (película de Béla Tarr donde fue asistente de director) en Bastia, Francia. La obra está compuesta por una serie de textos donde miembros de ese comando relataban su cotidianidad, las labores de exterminio que debían cumplir y cómo se organizaron para hacer frente a una resistencia cuando descubrieron que ellos también eran un objetivo de la SS para no dejar huella de lo que estaban haciendo. Esos relatos fueron quemados y los que lograron salvar, muchos años después, son los que forman parte de la obra.

La película toca en la vida real al director, puesto que una parte de su familia fue asesinada en Auschwitz. Él cuenta que desde muy pequeño supo de esto, que todo el tiempo se mencionaba en su familia, pero solo hasta cuando fue adulto comprendió la dimensión de lo que allí se vivió. “El tiempo ha llegado para reconectarme con esa parte específica de mi familia”.

La producción ha dicho que se trata de un largometraje austero, que se concentra en un espacio reducido y en el personaje, a modo de entender su terrible situación, lo que es forzado a hacer y a perder, y la forma como encuentra la manera de redimir su conciencia.

La película ha evitado reconstruir el horror del holocausto, la exposición de sus muertos, esas imágenes de las víctimas se dejan para ser completadas por la imaginación del espectador. La historia, a través de los movimientos de cámara, se limita a mostrarnos al protagonista, acompañándolo durante dos días de su historia de vida.

En la rueda de prensa que se cumplió con una buena parte de la producción (director, actor, guionista, fotógrafo, entre otros), el protagonista, Géza Röhrig, contó que su preparación se cumplió en Budapest y Nueva York y confesó que los ensayos fueron muy intensos, en donde el objetivo era crear momentos de emotividad sin imitación de lo que uno se imagina fue la vida que vivieron los que estuvieron en Auschwitz. En el rodaje lo más retador fueron los espacios reducidos.

Por su parte, el director y la coguionista (Clara Royer), insistieron en lo diferente que es la historia, no solo porque se centra en una persona y su misión, sino que muestra otra perspectiva de este campo, la de unos soldados que, aunque tenían mejores condiciones (podían alimentarse) eran otras víctimas de los nazis.

Reacción de la prensa

“Poseído por la misma firme intensidad que impulsa a su protagonista en cada paso, “El Hijo de Saul” sumerge al espectador en un infierno que existe más allá de los límites de la comprensión o representación. Un impresionante logro de esta ópera prima del director y guionista húngaro Laszlo Nemes. Este retrato indeleble de Auschwitz en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial se mete en la limitada vista de un prisionero judío que, inmune a cualquier esperanza o miedo, toma la decisión de hacer un solo y desesperado acto de supervivencia moral. El resultado es un retrato tan sombrío como inflexible del Holocausto…”. – Justin Chang para Variety.

“Las películas sobre el Holocausto se enfrentan a algunos complicados dilemas creativos. Lo sucedido es tan indescriptiblemente horrible que es demasiado tentador utilizar justamente la tristeza como punto emocional. Como esto ha sido tan tratado en el cine, cuando aparece una nueva película, a menudo puede sentirse como si se remontara a un viejo terreno. “Son of Saul” lidia de forma precisa con ambas dificultades, manteniendo su foco estrecho, tanto figurativa como literalmente, ganando con ello una riqueza temática más que disfrazar una distancia, por algunos momentos, irritante”. – Alex Leadbeater para What Culture.

Fotos, presskit y audios rueda de prensa: Cannes/Mathilde Petit.


 


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