Un tal Alonso Quijano, la versión urbana de Don Quijote de la Mancha según Libia Stella Gómez – Estreno en Youtube


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios




La nueva película de la educadora y directora Libia Stella Gómez (Ella, Artista Son, La historia del baúl rosado) es un experimento con el que la Universidad Nacional lleva el entorno profesional de los sets de rodaje al aula de clase y esta será la primera película que en ese sentido sea estrenada a partir de hoy en Youtube.

Un tal Alonso Quijano se inspiró en el dramaturgo Manuel José Sierra y la asignatura que impartía sobre el máximo clásico de la literatura española “Don Quijote de la Mancha” y es el protagonista de esta película, aunque falleció por un accidente casero faltando tan solo 10 escenas.


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Este es un proyecto que tuvo la cineasta en mente desde que era estudiante, cuando conoció al particular profesor que dictaba su electiva de “Cervantes y el Quijote”. “El profesor era un poco loco, digamos. Llegaba a la clase hablando como Don Quijote, las clases nunca eran unas clases normales, siempre era lectura del libro de Don Quijote y el profesor hacía la voz de este personaje todo el tiempo y esperaba que nosotros también entráramos en el juego de la escenificación”, cuenta la directora en un conversatorio online en vivo de la Universidad Nacional llevado a cabo a finales del mes de mayo.

La película cuenta la historia de un profesor de literatura, Alonso Quijano, experto en el Quijote de la Mancha que un día rompe la delgada línea entre la cordura y la locura. Más allá del modo como el dramaturgo dirigía la clase, a Libia Stella le interesaba reflexionar y entender sus motivaciones. “Para mí era muy importante entender por qué al maestro se le había corrido la teja… Necesitaba entender su realidad con su hoy, con su ayer, con su historia personal. Eso me llevó bastante tiempo. Luego tenía que entrarle al texto de Don Quijote que no es sencillo. Sabía que no iba a hacer el Quijote de principio a fin, pero debía entender cuáles pasajes le venían bien a las situaciones y el entramado de la película”.

Libia Stella terminó construyendo una historia donde su Quijote de la Mancha encaja en la realidad social del país, en el entorno urbano moderno y con la plena libertad de producción, también logró mezclar múltiples formatos. “Es una película que mezcla formatos; desde cine de 8mm hasta digital de 2k y 4k, tenemos mezcla de estéticas; desde la de época a la del punk, tenemos una tragicomedia y al mismo tiempo es un thriller y un musical”. A pesar que su idea inicial era la de una historia en donde el personaje principal se mira así mismo en un teatro isabelino, la falta de presupuesto creó dificultades para lograr los permisos de rodar en el Teatro Colón de Bogotá e hizo cambiar el rumbo, debiendo buscar otro tipo de locaciones. “Debimos dedicarnos a traer la Mancha, a buscar lugares en nuestro paisaje cundiboyacense que tuvieran algún parecido y llevar la imaginación de nuestro personaje y no solo a sus sueños teatrales. Fue difícil pero hay ciertos lugares que se parecen”. La locación principal tuvo lugar en Suesca. Un tal Alonso Quijano también tuvo rodaje en Medellín, en la comuna 13, con la ayuda del Festival de Cine de dicha comuna y tiene una parte ambientada en el año 1989.

La incorporación de la música punk le dio una identidad marcada a una parte de la historia, así como incluir las dos imágenes con las que Libia Stella había imaginado desde un inicio el proyecto: ver vestido al profesor de Don Quijote haciendo su arribo al salón de clase, y ver a Don Quijote con su Sancho en motocicleta pasando por el Cementerio Central. “Una de mis preocupaciones ha sido cómo expresar nuestra cultura, nuestras violencias, cómo expresar lo que nos pasa. El punk no solo trajo la música, sino que trae una forma de vestir, de peinar, también trae unos símbolos de rebeldía, de contracultura que resultaron siendo importantísimos”, dijo Libia Stella.

La historia de este curioso personaje no es el único hilo conductor, sino que en realidad hay cuatro personajes con unas historias que están entretejidas y confluyen, según contó la directora, en la locura del profesor. Por supuesto, hay un Sancho Panza, que es interpretado por el reconocido actor Álvaro Rodríguez, quien también hizo parte del conversatorio y comentó que: “desde hace años me había dicho que estaba haciendo un guion sobre El Quijote y que quería que yo hiciera el Sancho. Eso significó mucho porque yo tuve una frustración con el teatro La Candelaria, porque soñé hacer este personaje en teatro”. El actor que suma créditos en más de 40 producciones dice que “temáticamente es una metáfora de los sueños de este grupo de pelaos con el Quijote y el Quijote para con este grupo de pelaos. La dulcinea era la película”. Se refiere el actor al grupo grande de estudiantes que tuvo incluso la oportunidad de trabajar como cabezas de equipo de la producción. Rodríguez concluye sobre esta historia que “la metáfora profunda del Quijjote es que las fantasías y sueños son inherentes a todos los seres humanos. Navegar entre la tragedia y la comedia… Ese traslado de ese Quijote a la contemporaneidad y con las circunstancias sociopolíticas y las realidades culturales nuestras, le da una justificación y se adhiere a nuestras raíces”. Para la directora,  su historia lo que plantea es una reflexión “sobre la cara o la máscara. Alonso se disfraza para huir del dolor. Santos se asume bibliotecario para no perder su estatus, Lorenza se caracteriza punk para encajar en alguna parte y Ferney se viste de seda para sacar a su familia de la pobreza”.

Un tal Alonso Quijano estaba programada para estrenarse en salas de cine el 28 de mayo, pero la pandemia modificó de nuevo los planes. Ahora la Universidad Nacional junto a la producción, deciden estrenarla vía online a través de Youtube como un regalo para el espectador en medio de estas extendidas cuarentenas. “Lo que decidimos fue el no esperar más y estrenar en el mundo entero en digital a partir del 1 de julio y durante 15 días de forma gratuita. Ya no esperamos los 5 mil o 6 mil espectadores que regularmente tienen estas películas colombianas en cartelera. Muchas películas se estrenan en streaming, pero van con cobro. Es una especie de regalo de la universidad para la gente que disfruten en casa y piensen también un poco en el país”, puntualiza la directora.

La película contó con la asesoría de la “script doctor” (doctora en guion), poetisa y dramaturga mexicana Beatriz Novaro, gracias al premio que la directora ganó del Fondo para el desarrollo cinematográfico y adicionalmente tuvo el apoyo de Dago García Producciones.


 


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