Vox Lux de Brady Corbet – Crítica. Cuento de terror sobre la música pop


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios


Vox Lux es el segundo largometraje del actor y director Brady Corbet, donde vuelve a explorar los acontecimientos que terminan definiendo la vida de una persona. Lo hizo ya con La niñez de un líder (que encuentran fácilmente en las plataformas streaming), la historia de un niño que va creciendo con el ejemplo de un padre, diplomático estadounidense que reside en Francia durante la posguerra de la Primera Guerra Mundial. Lo que ve de sus padres y como es criado, finalmente lo llevan a convertirse en uno de los líderes fascistas en su etapa adulta.

En esta nueva película la historia es mucho más actual, ambientándose en un periodo comprendido entre 1999 y 2017, y hay dos ejes que une a modo de causa y consecuencia como la anterior: la música pop y los actos terroristas.


Vox Lux es una fábula oscura narrada por la voz profunda del actor Willem Dafoe, quien nos presenta a Celeste, una adolescente que junto a su hermana sobreviven a un ataque masivo con arma de fuego de un lobo solitario, ejecutado en su colegio y que cobra un saldo importante de profesores y alumnos (recordando la masacre de Columbine de 1999 donde fallecieron 13 víctimas). En un acto para hacer memoria a las víctimas, ella canta una canción escrita por su hermana que conmueve a los asistentes y que más adelante tomarían como un himno de la nación, lanzándola al estrellato. Ella va creciendo de forma acelerada, conociendo el mundo frenético y malvado de la industria musical. Celeste crece con sus propios traumas y conflictos familiares. En 2017 es ya una adulta madre de una hija que ha criado a medias, mientras se encuentra preparando su retorno con una gira de conciertos por su nuevo álbum “Vox lux”, que se lanza después de un escándalo tras un accidente que ella provoca. Detrás de todo ese aura que la ha convertido en una icono hay un secreto que explica su suerte.

La industria musical, la cultura pop específicamente, y los hechos violentos en el mundo están estrechamente relacionados en esta película más que como caso de estudio, como crítica social. Su atmósfera hipnótica y misteriosa deja en la aire la sensación constante de disociación, construyendo dos mundos paralelos entre la realidad violenta y la fantasía del pop que nace para evadirla. Celeste, así como el chico de su primera película, son víctimas de las circunstancias y luego monstruos de su propia invención, un producto creador de realidades falsas. La película también muestra la relación egoísta del yo con su espiritualidad. 

Corbet presenta una espiral maligna donde esta música no es simplemente un instrumento de escape inocuo, sino que ha sido creado para alienar al colectivo y volverlos una masa rígida e indiferente frente a la realidad.  No importa el talento, lo que al final se expresa en su lírica, sino la necesidad de crear símbolos artificiales con los cuales limpiar culpas. Por eso no en vano, Vox Lux es una película densa, extraña, confusa y antirrítmica, sin que estas sean esencialmente connotaciones negativas. Más que pesarle a la película sirven para incomodar al espectador.

Dos actrices representan a Celeste. En su etapa adolescente lo hace la interesante actriz Raffey Cassidy (que vimos de hija en El sacrificio del siervo sagrado), asumiendo un papel similar al que hizo en la película de Lanthimos, como una chica parca, inexpresiva, con fuerza en su mirada y dulzura enigmática. Para la adultez y luego de casi una hora de metraje aparece Natalie Portman con un rol estupendo que muestra la personalidad evolucionada de Celeste, excéntrica y volátil.

Girando en torno a la industria musical, Vox Lux crea sus propias canciones originales cantadas por Sia y la composición del productor y cantautor Scott Walker.

Vox Lux es más que un drama un cuento de terror que tiene un alto grado de originalidad y extrañeza que la hacen una película de nicho. Demasiado independiente para el gusto cada vez más complaciente de los miembros de los Oscars, que le gustará especialmente a aquellos cinéfilos que conocen de la relación estrecha y creciente de los cantantes con los rituales a cambio de fama y dinero. 

Ficha Técnica

  • Dirección: Brady Corbet
  • Guion: Brady Corbet
  • Género: drama
  • Duración: 112 minutos
  • Reparto: Natalie Portman, Raffey Cassidy, Jude Law, Stacy Martin, Jennifer Ehle, Willem Dafoe, Meg Gibson, Christopher Abbott, Maria Dizzia, Matt Servitto, Daniel London
  • Cinematografía: Lol Crawley
  • Música: Scott Walker
  • Montaje: Matthew Hannam
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2018



 


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