May 12 2026 11:45
Apertura Cannes 2026: Pierre Salvadori y “La Vénus Électrique”
Apertura Cannes 2026: Pierre Salvadori y “La Vénus Électrique”. | Maestro de la comedia francesa contemporánea, el director regresa con “La Vénus Électrique”, una obra que nos transporta al París de los años 20 y 30. Fiel a su estilo, Salvadori utiliza la puesta en escena para narrar y para generar un placer físico en el espectador, explorando la delgada línea entre la verdad y el engaño.
En esta película que da apertura hoy al Festival de Cannes 2026, el director reafirma su creencia de que la ficción es la herramienta definitiva para comprendernos, incluso cuando nace del sufrimiento y la melancolía.
The Electric Kiss (su título en inglés) nos sitúa en el París de los años 20 y 30, en un mundo de entreguerras donde la fascinación por el ocultismo y lo espiritual estaba en pleno auge. La trama sigue a Suzanne, una joven artista de feria y “falsa vidente” que se gana la vida manipulando las creencias de la gente en un entorno de circo y superstición.

Su camino se cruza con el de Antoine, un joven pintor sumido en una profunda depresión y culpa tras la muerte de su esposa. Antoine vive como un “muerto en vida”, incapaz de pintar o encontrar consuelo, hasta que conoce a Suzanne. Ella, en un intento por cambiar su propia suerte, le hace creer que puede ponerlo en contacto con el espíritu de su difunta mujer. Sin embargo, el plan de Suzanne toma un giro inesperado: mientras finge ser el puente entre Antoine y su amada, ella termina enamorándose profundamente de él, quedando atrapada en una paradoja emocional donde se convierte en la portavoz de su propia rival para mantener cerca al hombre que ama.
La historia es una comedia agridulce sobre el duelo, la manipulación y cómo la ficción (o la mentira) puede ser, a veces, el único camino para encontrar una verdad emocional y reconstruir una vida rota.
Las mentiras y la ficción o fantasías han sido un tema recurrente en la filmografía de este director, exhibiendo a menudo cómo el engaño ayuda a los seres humanos a navegar su propia realidad. Salvadori rechaza la idea de “comedia ligera o superficial” cuando le preguntan por este género. Para él, el humor es un mecanismo de supervivencia para personajes que están, en esencia, perdidos o sufriendo. “Nadie puede escribir una comedia con personajes felices. No logro recordar una sola buena comedia sin sufrimiento. Las comedias nos encantan, nos ayudan a vivir, pero quienes las pueblan están a menudo desorientados, frustrados, torpes o perdidos”.

Así como la mentira y el tono de comedia son sello del director francés, también lo es el romance, aunque sus historias de amor huyen de lo convencional, puesto que más que retratar la vida en pareja, refleja la lucha por una verdad compartida que culmina en un gesto simbólico. “Lo que es interesante con los romances en el cine es cuando los personajes no corren realmente tras el amor… Yo veo eso como gente que tiende hacia un absoluto, una verdad, y que luchan por alcanzarla, y eso se encarna en un beso al final. Lo que pasa después no tiene ninguna importancia”.
Para Salvadori el inicio de la dirección de cada una de sus películas inicia realmente con los diálogos y para lograrlos opta por la soledad, y aunque coescribe la estructura de sus historias, también confiesa una relación ambivalente con la escritura. “No me gusta realmente escribir… Lo que me interesa es cuando el guion inspira una puesta en escena más de lo que propone un relato… Escribo siempre solo la adaptación y los diálogos porque, de hecho, es el comienzo de la realización. El ritmo de los diálogos, las descripciones, inducen ya los planos y el tono.”
El director francés le da una importancia extrema a la puesta en escena y la defiende como placer físico para el espectador. Salvadori defiende la dirección como una herramienta narrativa y como una experiencia sensorial y física. Para él, el cine se diferencia de otros precisamente por el “tono” y el lenguaje visual. “Creo que en el cine, los espectadores esperan un tono, un lenguaje. Una puesta en escena. Tengo la certeza de que esta puede casi procurar un placer físico al espectador, como las películas de terror provocan escalofríos.”
La Vénus Électrique abre el Festival de Cannes en sección por fuera de la competencia.










