Aquaman, el rey de los siete mares ha llegado – Reseña


Por Camilo Bohórquez
Twitter: @cabobe


A pesar del mal recibimiento del público a la película Justice League, uno de los aspectos que se le reconocieron fue la caracterización de los personajes incluyendo la introducción de Cyborg, Flash y Aquaman, este último, interpretado por Jason Momoa, llenó las expectativas gracias a su carisma e imponencia en pantalla llevando por primera vez a este personaje del que –  para nadie es secreto – era difícil de tomar en serio ya que en la memoria se recuerda principalmente su estilo en la serie animada de Hanna Barbera donde es blanco de miles de chistes relacionados a qué tan útil es su poder de hablar con los peces en situaciones de combate o fuera del agua.

Lo que pocos saben es que en las páginas de los cómics e incluso en series animadas más recientes, DC Comics buscó darle a Aquaman la presencia de rey de los siete mares. Arthur Curry poco a poco se convirtió en uno de los más respetados héroes de la liga de la justicia, que no solo hablaba con peces, su poder y fuerza salvaron muchas veces el reino de la Atlántida, adquirió nuevas habilidades, sufrió traiciones, perdió a su familia, incluso perdió una mano que fue reemplazada por un garfio y vagó sin memoria por muchos años. Esta nueva visión bastante interesante y con un estilo visual fuerte ha cautivado a nuevas generaciones.

Al director James Wan (Saw, The Conjuring, Furious 7) inicialmente se le encomendó la tarea de dirigir la película de “Flash” dentro de los múltiples proyectos que planeó Warner Bros. hace unos años, sin embargo, aquella película tuvo que verse aplazada por conflictos de agenda con su protagonista Ezra Miller. A la par, James Wan prefirió llevar al mundo del cine Aquaman, buscando mostrar al público general que este personaje es algo más que el tipo de traje verde y naranja, un reto interesante que sin quererlo se convirtió en pieza fundamental del futuro de películas de DC Comics. En esta película de Aquaman recaen las expectativas de que Warner Bros. replique o al menos se acerque al éxito alcanzado por Wonder Woman. Dado el fracaso de Justice League, si a Aquaman le va mal, Warner Bros. optaría por abandonar los demás proyectos fuera de Wonder Woman 84 y Joker, ambas actualmente en producción.



Aquaman nos presenta a Arthur Curry, hijo de Atlanna, reina de Atlántida, quien huye de un matrimonio arreglado y un humano guardián de un faro. Arthur sabe de las leyendas de Atlántida así como que él es el heredero del trono de Atlántida, pero no se siente como tal, ni siquiera conoce el lugar. Arthur simplemente se dedica a ser un buen tipo, salvar embarcaciones asumiendo su rol de héroe después de los acontecimientos de Justice League y a compartir con su padre bebiendo cerveza. Mientras su vida transcurre en relativa calma, Orm, medio hermano de Arthur, hijo del matrimonio arreglado de Atlanna, se propone convertirse en líder de los siete reinos que existen en el mar y liderar un ejército contra los humanos de la superficie por la destrucción que ocasionan. Toda guerra trae pérdidas y para impedir una guerra, Atlántida necesita un nuevo rey por lo cual Arthur es el llamado a detener a Orm y a un aliado inesperado de este llamado Black Manta.

James Wan ha mostrado su sello de director en cada una de las películas que ha dirigido, donde entre el terror y la acción logra ejecutar excelentes escenas con bastante estilo. Aquaman tiene ese toque especial partiendo del gran trabajo del equipo de efectos especiales que logran hacernos sentir bajo el mar. Todo está meticulosamente detallado, desde diseños de armaduras y estructuras inspirados en animales marinos, increibles criaturas marinas reales y mitológicas e incluso cosas que suenan curiosas como corrientes de agua o el movimiento del cabello de los personajes, detalles que dan ese toque de magia y realismo a la Atlántida. Se agradece que haya un buen balance entre escenas en tierra y escenas en el océano, incluso aunque es una película de acción y aventura, James Wan nos da una entretenida escena de terror muy a su estilo.

El cast es de gran calidad y cuenta con una buena dirección, todos hacen gran trabajo, desde Nicole Kidman, Willem Dafoe y Dolph Lundgren en sus papeles de apoyo como Patrick Wilson y Yahya Abdul Mateen II en sus roles de villanos, sin embargo, sus protagonistas son quienes se llevan los aplausos (y en algunos casos suspiros) de la audiencia. Amber Heard como Mera busca a toda costa evitar la guerra y por ello es quien busca a Arthur y lo acompaña en su camino a salvar a Atlántida. Mera principalmente es acompañante del héroe, pero tiene momentos de mostrar no solo aspectos de su personalidad sino también poderes y habilidades de combate. Finalmente, Jason Momoa cumple las expectativas como Aquaman dándonos un héroe imponente en pantalla, es fuerte, resistente, sabe combatir y tiene bastante carisma, conecta perfecto con la audiencia mostrando aspectos que se habían perdido dentro de la visión oscura que se le quería dar a este universo de películas.

Aunque los aspectos visuales y de cast son muy buenos, en la necesidad de complacer a la audiencia y evitar la solemnidad y complejidad de anteriores proyectos como “Batman V Superman”, el guion y la edición se sacrifican en ocasiones; hay muchos diálogos explicativos que le bajan ritmo a la película y en otros momentos se busca relajar la película con chistes, clichés y soluciones a la trama ya vistas en otras películas del género como el entendimiento fácil por parte de los villanos de tecnología supuestamente avanzada o reinos súper desarrollados que igual sucumben a tradiciones arcaicas (y sí, hasta machistas contrastando con Wonder Woman), o el uso de canciones pop que en este caso no tienen ninguna conexión con lo que se ve en pantalla. No existen momentos de gran revelación y a estas alturas es inevitable comparar la historia con otras películas de origen. Son puntos que parecieran descuidos, sobre todo en la edición, aunque no son graves ni la hacen una desastrosa película, ya que la misma se mantiene entretenida, pero si es curioso encontrarlos en un proyecto que lleva casi dos años en producción.

Aún es temprano para determinar cómo será la recepción de Aquaman en la taquilla, pero desde el punto de vista de calidad, aunque no es un parte aguas, sí reafirma la dirección más relajada y luminosa que busca Warner Bros. con las películas de DC Comics.  Aquí nos olvidamos de conexiones forzadas a villanos de otro mundo, oscuridad, escenas de llanto, desesperanza o imágenes simbólicas que dio Zack Snyder en el comienzo del llamado DCEU (lo sentimos por los fans de Snyder, pero es un poco difícil que Warner Bros. vuelva a ese estilo). James Wan hace un trabajo con escenas que el público disfrutará . Es una película en general entretenida y que cumple, tal vez no al nivel de Wonder Woman, pero al menos cerca. El amor que ha mostrado Jason Momoa al personaje durante todo el proyecto se siente en la película, lo que lo convierte en el perfecto Aquaman y por lo cual esperamos el público le dé una oportunidad al rey de los siete mares.

Ficha Técnica

  • Dirección: James Wan
  • Guion: David Leslie Johnson-McGoldrick
  • Duración: 143 minutos
  • Género: aventuras, superhéroes
  • Reparto: Jason Momoa, Amber Herd, Willem Dafoe, Nicole Kidman, Patrick Wilson, DolphLundgren, Yahya Abdul-Mateen II
  • Música: Rupert Gregson-Williams
  • Montaje: Kirk Morri
  • Cinematografía: Don Burgess
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2018



 


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