Easy Rider se estrenó hace 50 años y tendrá evento especial de aniversario






El próximo domingo 14 de julio se cumplirán exactamente 50 años del estreno de Easy Rider, uno de los clásicos del cine independiente estadounidense y de los dramas que genera las road movies (películas de viaje o carretera).

Esta película de culto está listada dentro de las 100 obras esenciales de Hollywood, dada su importancia histórica, cultural y estética.


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Para el aniversario 50, Sony Pictures ha preparado un regreso especial en salas de cine, con una versión restaurada en 4k, para lo que han declarado como un “clásico poco convencional y uno de los más importantes de la década de los sesenta, con espacio reservado en el panteón destacado del cine del Siglo XX”.

Serán dos únicas funciones en Estados Unidos, los días 14 y 17 de julio, donde los cinéfilos podrán “experimentar la contracultura sin censura de los sesentas, en esta obligada mezcla de drogas, sexo y poder político”. Las funciones tendrán una introducción especial.

El actor y productor Peter Fonda escribió junto al desaparecido cineasta Dennis Hooper esta historia que resultó inicialmente de la mente de Fonda en una estadía en un hotel de segunda categoría en Toronto, Canadá. Corría el año 1967. Esa misma noche decidió sentarse a escribirla y solo se detuvo a la madrugada del siguiente día. Posteriormente llamaría a su amigo Hooper para terminar de pulir el guion (que no fue seguido al pie de la letra en la filmación) y a los dos años, luego de un conflictivo rodaje se hizo su lanzamiento. Con un costo que ronda los 400 mil dólares, la película terminó recaudando 60 millones de dólares. Todo un éxito de taquilla, que además contó con el beneplácito de la crítica.

Con la idea de descubrir América y encontrar el sentido de la vida, los jóvenes motoristas y narcotraficantes Wyatt y Billy – interpretados por los propios Fonda y Hopper-, se aventuran en un viaje desde California hacia Nueva Orleans para participar en el Mardi Gras. En el camino se relacionan con el abogado alcohólico George Hanson (Jack Nicholson), quien a su vez está persiguiendo el sueño americano.

El descubrir de la América profunda y la mirada hacia su propio estado de las cosas, es la osadía que sorprendió a muchos y la elevó a un clásico casi que inmediato. El delirio por las drogas, la psicodelia, el racismo, los sueños de libertad, el falso “American dream”, el hipismo, el sexo y rock and roll, hicieron parte del recorrido que la película realizó y que se convirtió en un testimonio sin igual de la época, demostrando de paso que no todo era “paz y amor” y el “no rotundo a la guerra”.

Financiar una película de esta naturaleza, en épocas donde el cine de Hollywood se embelezaba con la comedia y el cine romántico, y también comenzaba a virar hacia los encantos de la pantalla chica, más ese deseo de crear esa necesidad de distraer y despejar la mente de los traumas y miedos de posguerra con un cine más ligero, fue una tarea titánica para dar vía libre al proyecto. Dada las excentricidades del controvertido Hooper, el rodaje no estuvo exento de centenares de inconvenientes que pasaron por la actitud prepotente y humillativa del director con su equipo técnico y el consumo real de hierba, drogas y alcohol. A pesar de las fuertes y continuas peleas entre productor y director, el resultado terminó conspirando a su favor y la película supo reflejar ese espíritu rebelde, cargado de frustraciones y desilusiones de la época. Coinciden los expertos que Easy Rider salvó a la industria de Hollywood que apuntaba a padecer la seducción de la televisión y caer en el letargo. Con ella apareció una nueva generación de realizadores que comenzó a mirarse a sí misma y a buscar sus propias historias.

La película revolucionaria llegó a Cannes y terminó llevándose el premio Cámara de Oro, por ser la mejor ópera prima. Luego en los Oscars recibió dos nominaciones; la de mejor actuación de reparto (para Nicholson) y mejor guion original. 

En la reciente edición del Festival de Cine de Guadalajara fue invitado Peter Fonda, a raíz de las celebraciones de los 50 años de la película y ahí comentó lo vigente que aún sigue siendo Easy Rider, especialmente en esta época donde los derechos están siendo tan vulnerados y se evidencia un retroceso en el pensamiento. “Todavía tenemos racismo y faltan derechos civiles”.

El clásico también regresó al Festival de Cannes 2019 donde tuvo dos proyecciones.

Frases inolvidables de la película

  • “Sí, desde luego. Todo el mundo quiere ser libre, sí, pero una cosa es hablar de ello y otra muy diferente es serlo. Es muy difícil ser libre cuando te compran y te venden en el mercado. Claro que no les digas jamás que no son libres, porque entonces se dedicarán a matar y a mutilar para demostrar que lo son. Sí, sí… están todo el día dale que dale, y dale que dale, con la libertad individual. Y ven a un individuo libre… y se cagan de miedo”.

 

  • “El miedo les hace peligrosos”.

 

  • “Soy de la ciudad.. No importa de qué ciudad. Todas las ciudades son iguales”.

 

  • “Nunca quise ser otra persona”.

 


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