El parque de los sueños (Meditation Park) – Crítica. Cuando la infidelidad es motor de cambio


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios


Sandra Oh es una actriz fetiche de la directora canadiense Mina Shum. En su cuarto largometraje de ficción vuelve a trabajar con ella y vuelve a utilizar el tono cómico para presentar un drama generacional.

El parque de los sueños, título con el que se estrena en cartelera, se ambienta en una crisis de una mujer adulta mayor.

Escrita por la misma Shum, Meditation Park sigue a una pareja de inmigrantes de Hong kong que llegaron a Vancouver hace 39 años, buscando una mejor vida para sus hijos. María se ha dedicado al trabajo en el hogar, hasta que un día descubre una ropa íntima en uno de los bolsillos del pantalón de su esposo y su monotonía cambia.

Lo distinto en esta historia es la forma como el personaje principal asume la infidelidad, puesto que convierte el drama alrededor del engaño en un motor de motivación para hacer cosas que en años jamás había realizado.

María en manos de la actriz china Cheng Pei-pei (El tigre y el dragón) le da a la película toda esa dulzura, ingenuidad y carisma que le falta al resto de los personajes y al resto de la historia. Es ella quien la sostiene y la levanta en los numerosos altibajos de su metraje, entre otras, porque alrededor de la infidelidad hay una serie de pequeñas crisis que no tienen la misma profundidad, porque no terminan de desarrollarse de forma efectiva. Subtemas como la enfermedad, la vida como inmigrantes, las desavenencias familiares, quedan relegadas. Así mismo las diferencias culturas que remarca con obviedad la directora a través de la cámara, pasan casi sin mayor importancia.

En la necesidad de aproximarse a este drama desde una percepción menos trágica y lastimera, Shum cede la rigurosidad por la complacencia, creando varias situaciones graciosas y de buen espíritu que aún así, se sienten desconectadas del todo de esta película, de momentos no se notan tan orgánicas. Es el personaje de María el que, repito, levanta la historia con sus decisiones frente a su conflicto marital, su actitud frente al problema y su capacidad de sorprenderse al probarse en nuevas cosas. El papel de Oh aquí es secundario, interpretando a la hija de esta pareja.

El parque de los sueños (Meditation Park) con todo y sus altibajos, además de lo predecible que resulta, es una película agradable especialmente por el espíritu libre y el poder de decisión de una mujer a la tercera edad, ratificando algo que nos gusta ver en pantalla para alimentar el espíritu: nunca es tarde para vivir y experimentar. También lo es por la esencia de los demás personajes que, aunque desperdiciados, hacen lo mejor que pueden en medio de sus problemas.

En lo que Mina Shum sí lo ha hecho mejor es en las decisiones visuales, contrastando los paisajes fríos de la ciudad y el poco brillo, co

n la chispa interna que los mueve a ser más cálidos que el clima y sus batallas personales.

La película se estrenó en el Festival de Cine de Toronto con una muy buena recepción en 2017.

Ficha Técnica

  • Dirección: Mina Shum
  • Guion: Mina Shum
  • Duración: 94 minutos
  • Género: Drama, comedia
  • Reparto: Cheng Pei-pei, Tzi ma, Sandra Oh, Don McKellar
  • Montaje: Daria Ellerman
  • Cinematografía: Peter Wunstorf
  • Música: Andrew Lockington
  • País: Canadá
  • Año: 2017



 


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