[Especial] La femme de l’aviateur (La mujer del aviador. 1981) – Éric Rohmer






Por Daniel Andrés Ruiz Sierra (@TatoRuiz)

Amar la trama

François (Philippe Marlaud) es un estudiante de derecho que trabaja en una empresa de correos. Tiene como novia a una chica de nombre Anne (Marie Rivière) que le tiene prohibido llamarla a su lugar de trabajo, y es un manojo de nervios y confusión. Una de esas chicas independientes que tanto aparecen en sus comedias, que no tienen las cosas claras, y solo saben lo que no quieren. Si acaso. Mientras su novio intenta hacerle llegar un mensaje para confirmar la visita de un fontanero (que él ha conseguido), Anne le abre la puerta a su amante, Christian (MathieuCarrièrre) que está allí para hacerle saber que no van a poder verse en un buen tiempo, pues su embarazada esposa estará en París y él quiere dedicarse a ella.

Anne dice entenderlo, pero no puede evitar la desilusión. Con el correr de la mañana, François vuelve al edificio de su novia para descubrirla saliendo en compañía de su amante. La frustración queda expuesta.

En los primeros minutos, el maestro Éric Rohmer nos presenta un triángulo amoroso donde las personalidades de sus protagonistas, sus frustraciones y problemas, quedan, como es usual, en una línea de diálogos interpretados con solidez y soltura. En La femme de l’aviateur tenemos una comedia de enredos con personajes en busca de comprensión, que quieren hablar y ser escuchados. Una película que se erige sobre un intento de cine detectivesco. Una joya que hace parte del ciclo especial de Mubi “Comedias y proverbios” que sigue disponible en la plataforma.

Entonces, con el desbarajuste que sufre François al ver la escena, se impone entonces hacer lo posible por tener una explicación de Anne, quien intenta zafarse de la responsabilidad y le hace desplantes. Y como en el mundo de Rohmer abundan las luminosas casualidades, François se encuentra a Christian en un café, en compañía de una mujer rubia, y decide seguirlos, para dar paso a otra casualidad aún más luminosa, su encuentro con Lucie (Anne-Laure Meury), una quinceañera que se interesa por la persecución que hace François a la pareja, y decide sumarse a tal empresa. El juego de detectives apenas empieza. François y Lucie siguen con esfuerzo a la pareja mientras se van conociendo y van revelando todos sus estados sentimentales. Como la vida misma.

Lo curioso, y sin duda lo más bello de esta película, es la forma en que el inocente y bastante pasivo François, se obsesiona con la idea de perseguir una explicación para seguir teniendo a la mujer que ama a su lado, sin apenas darse cuenta que la vida, en cuestión de minutos, le ha puesto al lado a otra mujer, igual o más interesante que Anne, (con lo de la edad, mejor no meternos) y que a todas luces muestra interés en él. Y me parece que, sin revelar el final, en algún momento François se da cuenta…. y sucumbe a ese encanto.

Dice el cantautor uruguayo Jorge Drexler, músico que en sus canciones siempre recurre a amplios referentes culturales y a rendir homenajes, que lo importante es amar la trama, más que el desenlace. Ir, venir, seguir. Entrar y salir de fase. Como en un film de Rohmer. Y sin esperar que algo pase. Y quizás sea esto último lo que deban – o debieron – aprender a hacer los personajes de Rohmer y que muchos años después un uruguayo lo haya captado para ponerlo en una canción.

Esta reseña hace parte del especial sobre la serie “Comedias y Proverbios” de Mubi. Para leer una introducción de Éric Rohmer e ir leyendo las demás reseñas dar clic aquí.

Ficha Técnica

  • Dirección: Éric Rohmer
  • Guion: Éric Rohmer
  • Duración: 104 minutos
  • Género: Comedia, Romance
  • Reparto: Phillipe Marlaud, Marie Riviere, Anne-Laure Meury
  • Cinematogragrafía: Bernard Lutic
  • Música: Georges Prat
  • Montaje: Cécile Decugis
  • País: Francia
  • Año: 1981

 


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