La Cinta Blanca (The White Ribbon) – Crítica






Por Sandra Ríos
Michael Haneke es sin duda uno de los directores contemporáneos más prolijos de la industria. Su estilo no es precisamente el que permite llegar a todo tipo de público, pero para quienes lo conocen, valoran la consistencia de sus obras y los fundamentos que plantea, aprecian también su deseo por romper esquemas, por contar historias reales, arraigadas en la naturaleza más oscura del hombre y la incomodidad que estas producen. Son entonces los temas de profundo entendimiento, de difícil aceptación y de lectura visceral los que llaman la atención de este realizador. Títulos aclamados como La Pianista, Caché y Funny Games de la que hace poco vimos el remake norteamericano, se convierten en los ejemplos claves de su estilo. Pero la gran mayoría ha concluído que su nuevo filme, La Cinta Blanca (The White Ribbon), es la cúspide de su interesante carrera. Una verdadera obra maestra y joya de la cinematografía actual.

Ganadora del Palma de Oro a Mejor Película más otra larga lista reconocimientos y nominaciones, La Cinta Blanca se ambienta en los años 1913 y 1914, una época que marcó el fin del llamado “optismo” para dar paso a la 1era Guerra Mundial. La atmósfera que marcó la víspera de este conflicto armado estuvo llena de opresión, gracias en parte a una educación luterana arraigada en el fanatismo, estricta y selectiva en la Alemania de aquel entonces. La hostilidad que supone este acontecimiento es recreada con gran precisión por Haneke al retornar a las imágenes en blanco y negro, garantizando de este modo que durante todo el metraje, el público haga parte de su atmósfera sofocante. Un pequeño pueblo al norte de Alemania se ve asotado por una serie de aterradores acontecimientos en lo que indica ser un ritual de castigo.

Pero los tenebrosos sucesos no son tan espeluznantes como quien nos induce el director son los verdaderos causantes. Un grupo de pequeños estudiantes de la escuela del pueblo con su maquiavélica inocencia parecen develarse como los “purificadores” de la zona. Gracias a la oscuridad que advierte la falta de color y la ausencia de banda sonora que le impone a la trama mucha solemnidad, Haneke no hace uso de la sangre o la violencia física.

En la cinta el abuso es psicológico y nos recuerda en cada plano, en cada secuencia, con el parlamento, con sus pausas, esa patología perversa inherente a la misma naturaleza humana y es por esta razón que Haneke emplea como caso extremo unos “adorables” infantes a manera de disfrazar el oscuro poder de nuestros pensamientos y deseos reprimidos. Haneke se burla de aquellos que han planteado, tras reconocer que la maldad existe, que la misma se puede orientar con la educación y la religión, dos instituciones controversiales, con las que el director intuye todo lo contrario.

Con La Cinta Blanca uno puede alcanzar a imaginar como la represión, la desilución, la explotación y el racismo, resultarían los primeros indicios de una sociedad misantropa que años más tarde (en 1933) le abriría los brazos al Nacizmo.

Un narrador que actúa como el maestro del pueblo es el que nos cuenta estos intrincados acontecimientos. Es con él con quien Haneke se descara en el tono al ser pausado, de voces cálidas y sentimientos contenidos. No es un filme fácil de asimilar pero es precisamente esto aunado a sus ingredientes, su estética, su carácter de protesta, de ironía, de contrariedad, el grandioso casting y lo que trasmite en todo su lenguaje cinematográfico, lo que la convierte en una pieza verdaderamente involvidable.

Calificación:

Ficha Técnica
Director y Guionista: Michael Haneke
Título Original: Das Weisse Band
Género: Drama
Duración: 2 hrs 24 Min
Interpretación: Leonie Benesch (Eva), Josef Bierbichler, Rainer Bock (doctor), Christian Friedel, Burghart Klaussner, Steffi Kühnert, Ursina Lardi, Susanne Lothar, Gabriela-Maria Schmeide, Ulrich Tukur
Fotografía: Christian Berger
Montaje: Monika Willi
Diseño de producción: Christoph Kanter
Vestuario: Moidele Bickel
Países: Alemania, Austria, Francia e Italia
Año: 2009

Sinopsis
Un pueblo del norte de la Alemania protestante, 1913-1914, al filo de la I Guerra Mundial. The White Ribbon es la historia de los niños y adolescentes que forman el coro local, dirigido por el profesor de la escuela, y sus familias: el barón, el pastor, el doctor, la comadrona, los arrendatarios de la granja. Sin embargo, extraños accidentes ocurren y gradualmente toman el carácter de un castigo ritual. ¿Quién estará detrás de todo?

Trailer


 


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