Feb 22 2010 00:03
La Cinta Blanca (The White Ribbon) – Crítica
Por Sandra Ríos
Michael Haneke es sin duda uno de los directores contemporáneos más prolijos de la industria. Su estilo no es precisamente el que permite llegar a todo tipo de público, pero para quienes lo conocen, valoran la consistencia de sus obras y los fundamentos que plantea, aprecian también su deseo por romper esquemas, por contar historias reales, arraigadas en la naturaleza más oscura del hombre y la incomodidad que estas producen. Son entonces los temas de profundo entendimiento, de difícil aceptación y de lectura visceral los que llaman la atención de este realizador. Títulos aclamados como La Pianista, Caché y Funny Games de la que hace poco vimos el remake norteamericano, se convierten en los ejemplos claves de su estilo. Pero la gran mayoría ha concluído que su nuevo filme, La Cinta Blanca (The White Ribbon), es la cúspide de su interesante carrera. Una verdadera obra maestra y joya de la cinematografía actual.








