Reseña Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald


Por Camilo Bohórquez
Twitter: @cabobe


Así como Tolkien con “El señor de los anillos” o George Lucas con “Star Wars” entre otros prolíficos autores, J.K. Rowling no se limitó a contar una simple historia del bien contra el mal y alrededor de la leyenda del niño que vivió. J.K. Rowling creó todo un universo de magia más allá de los confines de Hogwarts, colegio de magia y hechicería donde transcurre gran parte de la historia de Harry Potter. Después del masivo éxito tanto de los libros como de las adaptaciones cinematográficas y con un universo tan rico en historias, personajes, criaturas y mitología era de esperarse nuevas adaptaciones, así que en 2016 llegó la primera parte de esta saga.

“Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos” fue muy bien recibida tanto por los fans como por la crítica. La película, una precuela a la historia de Harry Potter, mantuvo e incluso superó en algunos aspectos la calidad de la saga inicial y logró presentar de manera sencilla y exitosa un nuevo grupo de personajes que, aunque relacionados, no dependían exclusivamente de Harry Potter y personajes ya conocidos. En ese momento, no solo nos dejamos sorprender por criaturas nunca antes vistas sino que Newt Scamander logró cautivarnos con su particular forma de ser y de ver el mundo, sin embargo, esta no era una historia aislada, sino que daba inicio a una nueva saga de los héroes que salvaron al universo antes de la aparición de Lord Voldemort y Harry Potter.

Geller Grindelwald (Johnny Depp), villano que pudimos conocer en “Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos”, y quien busca el poder supremo, se encuentra bajo custodia en Nueva York, pero es solicitado en Londres para responder allí por sus crímenes, mientras tanto, después del caos desatado en la Gran Manzana por la aparición de un obscurial – que es claro para todos que reside en el cuerpo de Credence (Ezra Miller) -, logró escapar con vida y es necesario encontrarlo antes que Grindelwald llegue a él. Es por ello que Tina Goldstein (Katherine Waterston), quien recuperó su puesto de auror, se encuentra tras su paradero. Por otro lado, Newt Scamander (Eddie Redmayne) está en Londres sin permiso de viajar a otros países, debido a los problemas que ocasionó en su visita a New York y solo tiene comunicación con Tina a través de cartas. Un viejo amigo y profesor de Hogwarts lo contacta con la misión de ir a Paris a evitar que más magos caigan en las mentiras y falsas promesas de Grindelwald, quien busca crear un ejército de magos que eliminen a aquellos que no son de linaje puro.



“Los crímenes de Grindelwald” mantiene mucho de los aciertos de “Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos”; gran diseño de personajes, hermosas e impactantes criaturas y un gran trabajo de vestuario (que ya les hizo acreedores de un premio Oscar). También, una cuidada ambientación y escenas donde vemos realmente un mundo mágico lleno de vida y espectaculares hechizos a diferencia de la saga de Harry Potter, donde tal vez se veía limitado ese aspecto debido a que sus protagonistas eran aprendices de magia y hechicería, además de ciertas limitantes tecnológicas de la época, considerando a hoy que la primera película de Harry Potter se estrenó hace ya 17 años (aunque en su momento fuera vanguardista en efectos especiales).

Con esta historia un poco más estructurada a algo más que una aventura y la personificación de Eddie Redmayne, Newt Scamander se consolida como un gran y querido personaje siendo inocente, protector, humilde, tierno, tímido, sincero y decidido a actuar siempre por lo que considera justo. Todas características que lo convierten en un gran héroe. Dentro de las nuevas incorporaciones se destacan Jude Law, interpretando a Albus Dumbledore, en una faceta más joven de la que conocemos del personaje y donde aún es solo un profesor de artes oscuras en Hogwarts, pero ya con cierta sabiduría y serenidad que contrastan perfectamente con Geller Grindelwald, papel interpretado de forma muy acertada por Johnny Deep y de quien se tenía mucho temor dado los papeles caricaturescos que ha interpretado en otras franquicias en el cine. Para alegría de todos, Grindelwald no es nada caricaturesco, es un personaje con carácter, implacable, serio y con claras convicciones, que se toma su tiempo para preparar sus trucos y sabe jugar muy bien sus cartas. Realmente quedamos con ganas de ver más de estos tres personajes.

Aunque la historia es muy interesante y con bastantes giros que llevan a la recomendación de evitar reseñas y/o comentarios con spoilers, es de aquellas películas que o la amas demasiado o simplemente no te convence del todo por algunos aspectos. El primero, puede y esperamos sea el más insignificante para muchos, tiene que ver con el tratamiento que se da al personaje de Dumbledore, que es muy querido por los fans y del cual en esta película se da a entender sutilmente una faceta que puede llegar a sorprender a quienes no han leído los libros o no conocen mucho de este personaje. El segundo, es que estamos ante una película que deja muchas dudas y preguntas, tal vez demasiadas, el hilo conductor de la historia, clímax y final se ve afectado por una necesidad de dejar cabos sueltos que tendrán respuestas mínimo hasta el año 2020 cuando se estima llegue la próxima entrega de la franquicia de la que por ahora, según J.K. Rowling, faltan aún tres entregas más.

Finalmente el tercer aspecto, es un arma de doble filo, pues contrario a su predecesora que buscaba trazar un nuevo camino, “Los crímenes de Grindelwald” se entrega mucho al servicio de los fans y busca desesperadamente hacerle sentir que esa es una película conectada con el mundo de Harry Potter y que escucha a todos los seguidores, algo que realmente no era necesario. A esta entrega regresan de manera poco justificada personajes que nos gustaron en la anterior, pero que pensábamos no volveríamos a ver. También se agregan personajes de la saga de Harry Potter que vemos aquí en una etapa joven o como antepasado familiar de alguien, y que  generaran alegría y euforia al fanático, pero que desde otra óptica no aportan nada a la película. No hay en ellos desarrollo o profundidad e incluso dejan confundidos a los que no han visto, no conocen o no tienen tan presente los libros y/o las películas.

El villano Grindelwald en esta producción da un importante discurso pidiendo que los de linaje puro sean fieles a sus convicciones y respondan el llamado cuando sea necesario. “Los crímenes de Grindelwald” es una película de muy buena calidad y con aspectos positivos, pero en cierto punto parece querer formar, como este villano, un ejército de fieles seguidores, complaciéndolos en bastantes referencias y homenajes que aunque no son necesariamente malas, se olvida en algunos momentos de aquellos que no son tan conocedores o fieles a la saga y para quienes ojalá la magia de esta película logre cautivarlos, aunque a ratos se sienta como un pequeño fragmento de algo más grande por venir y del cual quisiéramos no demorara tantos años para llegar a su conclusión.

Ficha Técnica

  • Dirección: David Yates
  • Duración: 134 minutos
  • Género: Fantasía
  • Guion: J.K. Rowling
  • Reparto: Eddie Redmayne, Johnny Depp, Juge Law, Katherine Waterston, Ezra Miller, Dan Fobler, Alinson Sudol, Claudia Kim, Zoë Kravitz, Callum Turer, Carmen Ejogo, Kevin Guthrie
  • Cinematografía Philippe Rousselot
  • Música: James Newton Howard
  • Montaje: Mark Day
  • País: Estados Unidos, Reino Unido
  • Año: 2018



 


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