Reseña Sybil de Justine Triet – El drama de una terapeuta que retoma su pasión






Por Daniel Andrés Ruiz Sierra (@TatoRuiz)

En Colombia hay un amor férreo hacia el cine francés. Se vislumbra a través de las casas distribuidoras y exhibidoras (y llego a suponer que con el público pasa lo mismo). Ve uno en la cartelera un amplio catálogo de cine de este país con títulos y argumentos que se sienten repetitivos, predecibles, soporíferos. Hablan de cine francés casi como género, y la mayor parte del tiempo para dar una referencia no tan buena. O eso es lo que, a mí, y a un grupo de cinéfilos, nos pasa.

Me acerco con cierta precaución a Sibyl de Justine Triet, y me entero que es esta su tercera película, que su corta filmografía tiene una gran ópera prima y una aceptable segunda obra, y que esta última era bastante esperada. Al parecer despertó algo de buena impresión en su paso por Cannes, un festival que también se desvive por el cine de ese país. Quizás una muestra de altísimo chovinismo.

Se cuenta en esta película el drama de una terapeuta de nombre Sybil, que ha decidido volver a su gran pasión, la de escribir, y para ello resuelve dejar a sus pacientes y recomendarlos con otros profesionales. Una noche, Sybil es interrumpida por la llamada de Margot, una joven y desconsolada actriz que la termina convenciendo y trayendo de vuelta a su profesión original. En todo caso, no es solo por amor a la profesión, Sybil se ve impulsada a tratar a esta mujer porque el lío que experimenta le inspira y le intriga, hasta el punto de verse totalmente involucrada en él. El drama de Margot también enfrenta a Sybil con su pasado y a su historia con un hombre que es el padre de sus hijas. Y las odiseas no paran ahí.

Justine Triet me embruja durante mucho rato. Todo eso que nos cuenta tiene vocación de drama psicológico y profundo. Tiene también encanto visual. Todo se desarrolla, por supuesto, en entornos de burgueses parisinos. Hay también atisbos de comedia, me río con un par de escenas, y pienso que en medio de toda esa maraña dramática es posible que también vaya a pasarla bien. Irremediablemente me viene a la cabeza esa rarísima película de Woody Allen, “Another Woman”, con Gena Rowlands y Mia Farrow, en la que una escritora escucha a través de los ductos de su apartamento las sesiones de terapia de otra mujer, embarazada, creo. Y todas esas sesiones terminan influyendo de muchas maneras en su actuar y en las decisiones que toma.

Conforme Sibyl avanza, me voy fijando que todo el suspenso, el buen ritmo y el interés que tenía durante el primer tercio se va viniendo abajo. Me topo entonces con un segundo tercio en el que todo empieza a volverse un auténtico embrollo, varias capas narrativas empiezan a buscar protagonismo, nada parece muy justificado, tampoco los vuelcos de tuerca, que se me hacen un poco ridículos. Aparece de repente alguna isla paradisíaca, y un avión sobrevolándola, recursos de producción desesperados para darle magnitud. Yo que sé. Todo lo que tenía previsto ver se viene al piso, y concluyo que no tiene nada que ver con la excelsa “Another Woman”.

Este melodrama está protagonizado por una actriz de nombre Virginie Efira, sin duda una acertada elección. Me parece deslumbrante. La frialdad, la incertidumbre y el desasosiego que experimenta, ya vampirizada por una paciente interpretada por una admirable Adèle Exarchopoulos, me deja totalmente fascinado. Las sesiones de terapia y la tensión entre ellas las encuentro magnéticas. Y extremadamente eróticas. También me parece inmensa, aún en medio de esa horripilante parodia de la profesión, Sandra Hüller, la inolvidable antagonista de la magnífica Toni Erdman.

En medio de mi afán de que Sibyl concluya, pienso también en un ejercicio cinematográfico fallido, de ese mismo tipo y del mismo país, L’Amant double, de Francois Ozon, que termina siendo igual de soporífero, entre otras, porque nunca llega a ningún lado y siempre pretende abarcar un montón de temas. En todo caso no pretendo crucificar a Ozon, que es de mis favoritos y le perdono todo. Siempre está buscando despojarse de toda etiqueta, y hasta en sus historias más perversas siempre hay mucho por salvar. Y siempre hay intensidad narrativa, y siempre hay algo de precisión, mucha sutileza, y mucha contención. Algo que aquí no hay.

Ficha Técnica

  • Dirección: Justine Triet
  • Duración: 100 minutos
  • Guion: Justine Triet, Arthur Harari
  • Género: Drama
  • Reparto: Virginie Efira, Adéle Exarchopoulos, Gaspard Ulliel, Sandra Hüller, Laure Calamy, Niels Schneider, Paul Hamy
  • Cinematografía: Simon Beaufils
  • Música: Thibault Deboaisne
  • Montaje: Laurent Sénéchal
  • País: Francia
  • Año: 2019

 


Suscríbete - CineVistAmigos

Síguenos en Twitter

Síguenos en Instagram