Reseña El Discípulo (The Student) de Kirill Serebrennikov, el fanatismo religioso y sus consecuencias


Por Sandra M Rios U
sandra-rios@cinevistablog.com

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El fanatismo tan inherente a las religiones e incluso muchas de las nuevas filosofías de vida siempre traen sus consecuencias. De esto da cuenta la película y el mismo director en la vida real, tras su arresto domiciliario el pasado 23 de agosto por “malversación de fondos”, pero que su abogado y figuras de la cultura no dudan en calificar de persecución política y religiosa.

El año pasado estrenó su séptima producción cinematográfica, una crítica frontal a la religión y el oscurantismo que esta produce, a consideración del cineasta Kirill Serebrennikov.

El Discípulo, como se ha estrenado en el país, sigue al joven Veninamin, un adolescente que ha descubierto la religión y la convierte en su modelo de vida. Con la biblia bajo el brazo, el jovencito interpreta literalmente las escrituras y con esa misma vara juzga todo a su alrededor; a su pusilánime madre, sus rebeldes amigos y las temerosas directivas del colegio que pone patas arriba con su ideología.

Parece que nadie puede reaccionar ante las diatribas de Veninamin, los adultos quedan impotentes ante el convencimiento de sus posturas religiosas y las preguntas que le hace a los demás, quedan sencillamente sin respuestas. La única dispuesta a cuestionarlo es una profesora liberal que emprende una demoledora batalla entre lo que podríamos definir un cara a cara entre la ciencia y la religión.

El cineasta ruso hace una crítica directa a la religión y todo lo que aborrece de ella. Para ello, o bien muestra algunas situaciones ridiculizando la incapacidad de los personajes frente a la moral que pretende instaurar su protagonista, o mostrando el sinsentido de las escrituras en las que se basan y los vacíos sin sustento para quienes la practican.


(Atención spoiler. No leer el siguiente párrafo sino ha visto la película y le molestan los comentarios sobre alguna escena).

 En un momento de este intenso largometraje, la profesora, en su afán por frenar al estudiante siguiéndole su mismo juego, lee un pasaje de la biblia que dice: “Ahora estaba apoyado en el pecho de Jesús uno de sus discípulos a quien Jesús amó”… y continúa: “Todo el mundo sabrá que ustedes son mis discípulos, si tienen amor el uno al otro”. Ella leyéndole a su esposo lo interpreta de forma osada: “Tal vez la respuesta es simple. ¿Y si Jesús era homosexual y sus discípulos eran una comunidad gay?” Serebrennikov deja en claro con momentos de este tipo en la película toda su animadversión hacia el tema y en la misma muestra lo consciente que es de su radical postura y los problemas que podrían traerle, cuando el esposo de la maestra le responde ante semejante aseveración: “Terminarás en la cárcel”. Su diálogo, sin duda, resultó premonitorio.

(Fin del spoiler).


El Discípulo es un largometraje radical, con punto de vista, sin neutralidad. Una historia que a veces cae en la teatralidad y usa elementos de géneros como el drama, la comedia y hasta el thriller con la despiadada e ingrata persecución a la profesora por pensar diferente.



Puede que la película sea cuestionable por cierta falta de cordura y equilibrio, misma que juzga con dureza, pero no deja de cobrar relevancia viniendo de un país donde hay radicalización religiosa, especialmente de la Iglesia Ortodoxo rusa que es mayoría y estrangula cualquier otra ideología que pueda arrebatarle su liderazgo y que tiene un poder reprochable al contar con el apoyo de Putín tras declararla “socia natural del Estado”.

Ficha Técnica

  • Director: Kirill Serebrennikov
  • Guion: Kirill Serebrennikov
  • Duración: 118 minutos
  • Género: Drama
  • Reparto: Pyotr Skvortsov, Viktoriiya Isakova, Aleksandr Gorchilin, Yuliya Aug
  • Cinematografía: Vladislav Opelyants
  • Música: Ilya Demutsky
  • País: Rusia
  • Año: 2016

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