Teresa: En el Cuerpo de Cristo – Inusitada polémica de la Iglesia Católica


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EN RESUMEN:
Teresa en el Cuerpo de Cristo no es necesariamente una mala película, se deja ver a pesar de su evidente sensacionalismo. A la final resulta exagerado la campaña de desprestigio realizada por la Iglesia Católica hacia esta cinta que no ha de representarles el mínimo riesgo de quebrantar la fé de sus creyentes.

FICHA TÉCNICA
Calificación CineVista:
Director y Guionista: Ray Loriga

Género: Drama
Reparto: Paz Vega (Santa Teresa de Jesús), Leonor Watling (doña Guiomar de Ulloa), Geraldine Chaplin (priora del convento), José Luis Gómez (fray Pedro de Alcántara), Eusebio Poncela (Gaspar Daza), Álvaro de Luna (padre de Santa Teresa), Paula Errando (Juana), Ángel de Andrés (obispo de Toledo), Amparo Valle (Mari Briceño), Javier Mejía (Francisco de Borja)
Duración: 1:37 Min
Página Oficial: Teresa: En el cuerpo de Cristo
Trailer: Teresa En El Cuerpo de Cristo
Países: España, Reino Unido y Francia
Año: 2007

SINOPSIS
Teresa de Cepeda y Ahumada es la hija de un hidalgo de Ávila que se resiste a aceptar su rol de mujer en un mundo de hombres: no quiere limitarse a ser esposa y madre. Siente que tiene que hacer algo más elevado. Quiere escribir, quiere leer, quiere aprender. En busca de ese “algo” que le falta, ingresa en un convento de clausura. Su decepción no puede ser mayor ya que tras las paredes del claustro reina el materialismo y la misma frivolidad de los que ella viene huyendo. Así, decide iniciar una cruzada de oración y sacrificio que la convierten primero en una rebelde y una loca, más tarde en una líder y, finalmente en una santa.

RESEÑA CRÍTICA

Y apenas para Semana Santa se presenta en pantalla esta película realizada entre España, Francia y el Reino Unido que se estrenó el año pasado y que ha representado en la madre patria una cierta e inusitada polémica que se justifica en una determinada medida y que supongo no estará excenta de repetirse en Colombia. Su bajo recaudo una vez su estreno en España, estuvo precedido por una campaña intensa de la iglesia católica que pretendió desanimar a sus fieles de ir a verla, catalogándola como una película blasfema y anti-católica. En una agencia de prensa religiosa llamada ACIPRENSA el Cardenal Antonio Cañizares y Arzobispo de Toledo decía que esta cinta merecía “olvido por lo blasfemo de la foto publicitaria y por la gravedad de la visión tan distorsionada, insultante, falsa y denigratoria de la figura, de la mujer, de la santa más grande de la España de todos los tiempos…”.

Son muchos los films que han llevado a la pantalla grande y chica la vida y obra de Doña Teresa de Cepeda y Ahumada o Santa Teresa de Jesús como se le conoce alrededor del mundo. La mayoría de éstas avaladas por la iglesia católica. Tal es el caso de “Teresa” del director francés Alan Cavalier del año 1986, o un poco más recientes “Teresa” del director italo-americano Leonardo Defilippis del año 2003, que tuvo una muy buena acogida en los Estados Unidos y recibió varios premios u otra del mismo año llamada “Teresa Teresa” del también director español llamado Rafaél Gordón. Todos estos antecedentes hacían suponer de antemano, que la nueva versión de Teresa: En el Cuerpo de Cristo, traería consigo ingredientes novedosos que cautivaran a la audiencia. Y sin duda, Ray Loriga su director así lo hizo, apostándole a una historia con perspectiva mucho más carnal y mucho más centrada en la condición humana, aspecto que no necesariamente es un punto positivo.

Tomar la decisión de narrar el “otro lado”, para llamarlo de alguna forma, de la vida de la Santa Teresa, suponía un riesgo enorme que yo personal y díficilmente tomaría como director porque es muy fácil caer, ya sea en la reiteración de hechos ya contados o en el exceso irresponsable de narrar eventos que de una u otra manera “desmeritan” la labor de la figura de alguien tan importante para quienes creen en el o lo veneran. Diversos han sido los personajes que como humanos han cometido algún tipo de error, han tenido tropiezos o excentricidades, pero que a la final brillan por alguna cosa que los “dignificó”, los hizo “grandes” y en definitiva esta debería ser, por respeto a su legado, la esencia que prevalezca y la que se trasmita de generación en generación. Puede sonar mojigato, pero la realidad desmuestra que este tipo de “verdades” o “realidades” inocultables en las que se ven envueltos muchos de nuestros héroes, en conclusión no funcionan. Cuando veía esta película recordaba un poco lo sucedido con “El Cantante” , el film de Marc Anthony y Jennifer López que en esencia no dijo mentiras, pero destacó en todo momento la debilidad del cáracter de don Héctor Lavoe sobre su legado y la influencia que ejerció en la salsa y la música latina.



Para que esta cinta pueda agradar toca verla desde la visión más objetiva posible, alejada de toda creencia. No soy una católica ferviente, así que esto me permitió disfrutarla sin sentirme ofendida. La película tiene como punto de partida la convulsionada época de la iglesia y su transición hacia la contrareforma, de ahí el origen de algunas de sus escenas polémicas e irritantes para los fieles, pero que pensándolas con cabeza fria son más sensasionalistas que provocadoras. En realidad son menos de las que uno podría suponer en un film controversial y son en general tratadas a la ligera, lo que demuestra aunque no se quiera, el respecto hacia la institución católica. De hecho, es tanto el respeto que se manejó que cohibió no solo muchas de las escenas sino al mismo director.

Una vida tan intensa como la de la Santa Teresa en una época que parecía no ser la de ella gracias a sus pensamientos revolucionarios en el buen sentido de la palabra, es inevitable no tomarlos como primer punto de partida para determinar que si y que no mostró esta cinta. A grandes rasgos se describe su paso por el convento que la acogió antes de fundar la primera “Orden de las Carmelitas Descalzas” y el primer “Monasterio de San José” en Ávila, su entrega e inmensa devoción hacia Jesús, el parasismo que le duró 4 días por el cuál la creyeron muerta y de pasó le sirvió para acrecentar su fé, más la persecución de la Santa Inquisición que no logró su cometido gracias según esta versión, a los encantos y el gran carisma que Doña Teresa de Cepeda y Ahumada ejercia sobre hombres y mujeres, un argumento poco creíble y poco documentado también, en una época donde la condición de mujer era el motivo suficiente para desvalorar a su mínima expresión y restar la mínima importancia a sus ideales. La historia dice que su fortaleza, el espíritu de lucha y entrega e incluso “la fuerza divina”, fueron los que finalmente permitieron que ella cumpliera su objetivo.

Esta intención de proponer un punto de vista más humano y más feminino de Teresa, es el que dio como resultado la elección de la actriz más atractiva que hasta ahora ha encarnado a la santa canonizada 40 años después de su muerte, Paz Vega con el que además, se pretende imprimir un toque de sensualidad e intimidad “prohibida” sobre todo en las escenas donde ésta intimida con Jesús. Su interpretación dista de una profunda interiorización y se queda en el plano superficial y netamente corporal. El resto de actores incluído el de la conocida Geraldine Chaplin son de trámite y no revisten mayor importancia. Pero no toda la “arriesgada irresponsabilidad” de este director le salió mal, por el contrario tuvo varios elementos interesantes que vale la pena ver y destacar. Por ejemplo, los elaborados y estudiados diálogos dignos de la época, la fotografía delicada, cuidadosa y altamente detallista, como también, el muy bien logrado vestuario que se vuelve un atractivo muy importante de la cinta, el ritmo ágil y su metraje (1:37 Min) apenas lo justo para no terminar por aburrir al espectador.

Lo Mejor: El Vestuario

Lo Peor: Su propuesta sensacionalista


Buena Suerte!!! Y no olviden ser ustedes mismos quienes le den una calificación a la película. Gracias.


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