May 6 2025 15:54
Crítica de Bird: El Toque Mágico de Andrea Arnold en un Mundo Marginal
| Por Sandra M Ríos U | |
| X: @sandritamrios |
Crítica de Bird: El Toque Mágico de Andrea Arnold en un Mundo Marginal. |La directora británica retrata la adolescencia de Bailey en Gravesend, entre caos familiar y naturaleza. Una amistad mágica con un hombre enigmático revela identidad y esperanza en un reflexivo coming-of-age.
La película de Andrea Arnold inicia con un par de imágenes: la de una jovencita grabando con su celular unos pájaros volar y luego intentando interactuar con una gaviota que se le acerca. La directora británica arranca sus guiones así, con una imagen que llega a su mente y a partir de ahí va construyendo el universo de su historia y de los personajes desde el centro de la misma, finalizando con el inicio.

La de Bird era la imagen de un hombre trepado en la punta de un edificio alto. Esa figura es el personaje que le da título a la película y con el que Arnold se tomó licencias mágicas que le dan a esta historia un toque distinto en su filmografía, y de la que ha insistido en que no se describa como realismo mágico.
Como ha sucedido con varios de sus títulos (algo que ha dicho es totalmente inconsciente), la protagonista es una adolescente de 12 años que vive en un okupa en Gravesend, Kent, junto a su padre (Bug), un hombre aún muy joven, excéntrico e inmaduro, y su hermano mayor. En medio de un entorno lleno de caos familiar, desorden y pobreza, Bailey ahora tiene que tolerar que su papá lleve a su novia a vivir a casa, con quien se casará en los próximos días tras tres meses de relación.

En ese entorno opresivo de un padre que quiere mantener el control sobre su hija y que acepte lo que impone, Bailey busca aventuras en las calles con los amigos violentos de su hermano y con un hombre misterioso y solitario, Bird, quien busca conectarse con sus raíces, ubicando a su madre. Eso los lleva a establecer una amistad extraña y libre que le va mostrando el sentido de identidad y pertenencia, en medio de un proceso de metamorfosis tácito de Bird, que funciona como metáfora del tránsito entre la niñez y la adolescencia de la protagonista.

Gravesend es una ciudad costera que se vuelve una protagonista adicional de esta historia. Arnold vuelve a recorrer con sus personajes la marginalidad británica que contrasta con la calidez de los que habitan esos lugares, como símbolo de empatía y esperanza en un futuro mejor (no se pierdan los créditos finales).
Así como Mia en Fish Tank (2009) y Star en American Honey (2016), Bailey es una adolescente rebelde y curiosa que busca espacios que la reconforten, deseosa de algún rincón que la conecte con la belleza de lo que observa. En ese sentido, Bird, además de la compañía y el apoyo que anhela, también representa el mundo interior de este personaje que busca calma y silencio en la naturaleza, el pasto, las abejas o las mariposas que se cruzan en su camino.

Andrea Arnold no aporta mucha información sobre Bird, sino que, por el contrario, lo dota de ambigüedades, dejando que el espectador complete su vida y conecte con una figura que se ve casi angelical. Esos vacíos de la historia se llenan con las interpretaciones de Franz Rogowski, como el enigmático personaje y Barry Keoghan, en un papel inusual como padre.
El viaje interno de Bailey trasciende su universo privado, dejando igualmente un mensaje sobre la belleza de las pequeñas cosas en lo cotidiano, con su profunda conexión con la naturaleza, que vemos en la escena de un zorro y un cuervo. Los animales y los paisajes en la filmografía de Arnold son espejos de las emociones de sus personajes, pero también símbolos de redención, magia y libertad. Se vuelven elementos que los impulsan a avanzar y superar sus desilusiones, ya sea dejando atrás su hogar, como Mia, abrazando la incertidumbre, como Star, o encontrando una nueva perspectiva de vida y familia, como le ocurre a Bailey en esta película.

Libre de toda interpretación, como intencionalmente ha querido hacerla la directora británica, al final Bird deja esa sensación de que nada es tan malo y terrible como parece. El 15 de mayo estará en la cartelera colombiana.
Ficha Técnica
- Dirección: Andrea Arnold
- Guion: Andre Arnold
- Producida por: Andrea Arnod, Lee Groombridge, Tessa Rosa, Juliette Howell
- Género: Drama
- Duración: 119 minutos
- Reparto: Nykiya Adams, Barry Jeoghan, Franz Rogowski, Jasmine Jobson, Jason Buda, Frankie Box, James Nelson-Joyce
- Montaje: Joe Bini
- Cinematografía: Robbie Ryan
- Países: Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Alemania
- Año: 2024

English









