Sep 17 2025 23:58
Luis Tosar en ‘La Infiltrada’: Ángel, ETA y la conquista del Goya 2025
| Por Sandra M Ríos U | |
| X: @sandritamrios |
Luis Tosar es uno de los actores más versátiles y respetados del cine español. También uno de los más reconocidos a nivel internacional, porque muchas de las películas en las que ha participado tienen el potencial de llegar a cartelera, como es el caso de La Infiltrada, una de las películas recientes más importantes de la cinematografía española, pues se ha convertido en la más taquillera de la historia bajo la dirección de una mujer.
El thriller intenso de La Infiltrada, que se estrena en Colombia a partir del 18 de septiembre, recibió este año el Goya a la Mejor Película, galardón compartido con El 47.
Dirigida por Arantxa Echevarría, Luis Tosar interpreta a Ángel, apodado “El Inhumano”, un inspector de la Brigada de Información policial que dirige la operación de infiltración histórica y actúa como el único contacto de la protagonista, Aranzazu (Carolina Yuste), con su vida real durante los ocho años que pasa en ETA , logrando desmantelar la organización tras albergar en su propia casa a dos de sus terroristas. En conversación con CineVista, Tosar comenta que se involucró en el proyecto a pocos días de dar inicio al rodaje: “El guion llegó de una manera bastante sorprendente, porque lo vi a escasos dos meses de que se iniciara el rodaje, con lo cual, para nada estaba en mis planes hacer esta película y, además, dos proyectos que debía estar haciendo en ese momento se habían caído. Por lo tanto, como dice un amigo, me vino Dios a ver, y se ha convertido en un proyecto muy, muy importante en mi trayectoria”.
La historia real detrás de La infiltrada se basa en la vida de Elena Tejada, una agente de la Policía Nacional española que, con solo 20 años, se infiltró en 1992 en la banda terrorista ETA bajo el alias Aranzazu Berradre Marín. Durante ocho años, vivió una doble vida extrema: convivió en un piso microfonado con dirigentes del Comando Donosti —uno de los más activos y sanguinarios de ETA—, sin que nunca dudaran de su lealtad. Su sacrificio, a tan corta edad, implicó cortar todo contacto con su familia y amigos, adoptar una identidad falsa y enfrentar un riesgo constante de ser descubierta. Su infiltración facilitó el desmantelamiento del comando, con la detención de dos altos etarras clave. Su hazaña debilitó la organización terrorista en un momento crítico de su actividad armada.

Es el personaje que interpreta Luis Tosar quien descubre y apuesta por esta agente, yendo en contra de sus superiores y de su incredulidad. Si bien el ambiente, el momento y la situación hacen suponer que un personaje de estos carece de alma, la película desmonta clichés alrededor de este tipo de policías, convirtiendo a Ángel en un personaje con matices, tan exigente como protector, que representa la dureza emocional de las misiones de inteligencia, equilibrando la frialdad profesional con un rol de “ángel de la guarda” que vela por la seguridad de su agente en un entorno de alto riesgo. “Ellos usan técnicamente el término manipulador o controlador y es curioso eso. Seguramente los usan porque juegan con elementos que, a veces, se escapan de su dirección, porque en este caso, la infiltrada está sometida a una presión muy alta todo el tiempo, interpretando un personaje , y todo está sostenido en unos pilares que son muy frágiles… Siempre estaban en la cuerda floja, entonces, claro, este señor juega todo el rato con esa idea de que ella es vulnerable y de que él tiene que soltar cuerda para que ella pueda funcionar, pero también debe estar todo el rato reteniendo. Entonces, siempre lo planteamos desde ahí, que no fuera un maltratador, pero sí queríamos que tuviera un lado un poco más gris que la simple monomanía de un agente de policía intentando hacer bien su trabajo y hacer un poco más que eso”.
Tras el éxito de la larga operación, Tejada fue exfiltrada a Madrid en secreto, pero su identidad real se filtró en la prensa poco después, colocándola en riesgo. Se dice que sigue vinculada al cuerpo policial, viviendo en el anonimato, por lo que los actores no tuvieron acceso a ella. Luis pudo conocer al personaje que encarna y también a un agente del FBI infiltrado en un cartel mexicano, cuyo testimonio contribuyó mucho a la creación de su personaje y a entender la psicología de estas personas cuyo trabajo los lleva al ostracismo. “El caso del agente del FBI que conocí fue una experiencia bastante triste, porque era una persona que había condenado su vida y nos hacía entender mucho qué había pasado con nuestra infiltrada, es decir, una persona que ha hipotecado su vida para siempre por ocho años de infiltración… Significa que, aunque la operación salga con éxito, para ella ya no habrá descanso por el resto de sus días. De hecho, no la hemos podido conocer, no sabemos cuál es su paradero, y la sensación que tuve con ese señor me pareció bastante desoladora, porque le tocaba estar cambiando continuamente de residencia con su familia porque estaba perseguido por el narco al que había hecho caer. Era perseguido y estaba amenazado. En el caso de Ángel, me sorprendió porque era un tipo muy tranquilo y bastante más frío de lo que imaginaba… Él tenía cierta controversia con eso de ser llamado ‘El Inhumano’, porque no le hacía gracia que le llamaran así”.

Este thriller es conducido por el personaje de Luis, mientras la protagonista retrata con realismo e intensidad el peligro latente en el que estaba, pero también hay mucha humanidad en esta película, una impronta de la directora que proviene de sus títulos anteriores, más apegados al drama y al romance, y a su mirada social, que han dado a esta historia un giro distinto en el género y que definitivamente ha conectado con el gran público, acumulando en taquilla más de 1.5 millones de espectadores. “De alguna manera, el cine al que nos tenía acostumbrado antes Arantxa, su cine más personal como Chinas o Carmen y Lola, es muy pegado a tierra, es un cine sacado del barrio directamente a la pantalla y ella conoce muy bien esos códigos. En esa mezcla que ha hecho de agarrar los elementos del thriller y meterlos en su propio cine ha salido La infiltrada, que creo es una pequeña joya del thriller, en el sentido de que es una de las cosas más personales que yo he visto en mucho tiempo y que la entronca con un tipo de cine que en los años setenta se hacía mucho, el de Sidney Lumet, por ejemplo, con esa oscuridad del género, pero que no llega a esa cosa artificiosa que hemos visto sobre todo en los últimos años, donde se pasa del thriller a ser cine de acción puro y duro”.
La infiltrada no es una película feminista, pero sí hay un evidente componente femenino no solo por destacar el heroísmo de una mujer invisibilizada, sino por su tono y la producción misma, algo que Tosar no dudó en destacar. “Hay muchas mujeres involucradas en este proyecto, aparte de la propia Arantxa y de Carolina, que serían las cabezas más visibles. Está también María Luisa Gutiérrez y Mercedes Gamero, unas de las productoras que están desde el inicio temprano del proyecto y que son motores claros… Es verdad que es una película con un marcado carácter femenino y con una marcada intención”.

Así como la película tiene espíritu femenino, hay voluntad para resaltar la labor policial, generar un consenso de condena frente a un tema que toca sensibilidades como el de ETA, recordar la empatía hacia las víctimas y aportar a la memoria histórica. En el discurso de aceptación del Premio Goya, la coproductora María Luisa Gutiérrez dedicó el premio a la infiltrada real (Elena Tejada/Aranzazu Berradre), a los cuerpos de seguridad que arriesgaron sus vidas por la democracia, y a las víctimas de ETA. “En esta película hay una cierta reivindicación de la labor policial, que es cierto que en algunos momentos en España se ha denostado mucho y no deja de ser gente que ha dedicado, en algunos casos, los mejores años de sus vidas a trabajar por la seguridad del resto de sus congéneres… Y esto es algo que todavía no se ha contado mucho en España y se ha tendido a olvidar de una manera bastante fácil. Evidentemente, acá el tema de ETA es controvertido desde el primer al último escalón y es imposible hacer una sola película donde se cuente todo. Creo que la película definitiva sobre ETA está por hacer o no se hará”.

Otro de los Premios Goya que recibió la película fue el de Mejor Actriz por la notoria interpretación de Carolina Yuste, un tour de force emocional y físico, caracterizado por una intensidad visceral y una transformación profunda para encarnar a una mujer atrapada entre su identidad falsa y la presión psicológica de vivir en constante peligro. Yuste fue capaz de capturar la dualidad de Aranzazu con una mezcla de vulnerabilidad y determinación, mostrando un gran control y una relación que luce natural y fluida con Luis Tosar quien, para finalizar el diálogo con CineVista, compartió su experiencia de rodaje con la actriz. “Habíamos coincidido en otro proyecto, pero no habíamos tenido la oportunidad de interactuar y, de repente, se nos brinda esta ocasión y ha sido con una de las personas con las que mejor he trabajado. El trío, digamos, junto con Arantxa, y esos ensayos tratando de desarrollar esa relación tan peculiar entre estos dos personajes fueron momentos muy placenteros… Carolina es una actriz increíble, es una cómplice maravillosa”.
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