Reseña Star Wars: The Last Jedi, la máxima expresión del universo Star Wars


Por Camilo Bohórquez
Twitter: @cabobe


Si no conoces de qué se trata “Star Wars” y le preguntas a un fan, lo más probable es que no sepa cómo explicarte qué es de una forma breve y concisa. Tratará de decirte que se maneja un concepto de la fuerza, el lado de la luz y el lado oscuro, que existen los Jedi con los rebeldes, que son los buenos, y están los Sith con el imperio, que son los malos. Te nombrará personajes ya ampliamente conocidos en la cultura pop, te dirá que hay batallas en el espacio con naves gigantes e increíbles, batallas con sables de luz, personajes intrépidos, mujeres que no son damiselas en peligro, que hay droides muy graciosos y adorables, que es un espectáculo visual con los mejores efectos especiales, todo acompañado de una gran banda sonora y que su historia pareciera simple pero esconde muchos giros inesperados y seguirá hablando, y hablando y hablando hasta que llegue un punto en el que simplemente dirá que tienes que verla porque no hay como describirla. El director Ryan Johnson más que un director es un fanático y es por ello que “The Last Jedi” es todo esto y mucho más.

Star Wars puede que sea vista para muchos como una saga simple y que solo busca vender merchandising. Es entendible ese punto de vista ya que tenemos a la venta videojuegos, peluches, figuras de acción, replicas e incluso se prepara un parque temático, pero más allá de toda esta cantidad de mercadotecnia el corazón de Star Wars son sus historias y esto quedó más que demostrado con”Rogue One” que arriesgó y fue capaz de mostrar que este universo podía cobijar nuevas experiencias. “The Last Jedi” se convierte en la máxima película de la saga y logra superar incluso varias películas de ciencia ficción, superhéroes, acción y aventura de esta época. Quiso ser épica y para alegría de muchos lo consigue con una gran factura.

“The Last Jedi”, palabras más palabras menos, es espectacular y tal vez la mejor película de Star Wars que se ha hecho y esas son palabras mayores ante películas de la saga como “The Empire Strike Back” o “Rogue One” (leer reseña). Ryan Johnson logra combinar de gran forma múltiples elementos que hacen grande y convirtieron en icono esta aventura galáctica; tenemos batallas intensas, nuevos personajes, ligeros toques de humor, diálogos profundos, giros inesperados, trama bastante entretenida e interesante, una fotografía hermosa y cautivante, escenas sorprendentes, acción trepidante, efectos especiales impecables y de nuevo la espectacular y exquisita banda sonora de John Williams.



“The Last Jedi”, segunda película de esta nueva trilogía de películas en el universo “Star Wars” y en enumeración “Episodio VIII”, sigue los sucesos de “The Force Awakens” donde nos fue explicado qué pasó con los héroes originales de la saga (la princesa Leia Organa, Luke Skywalker y Han Solo) y nos presenta nuevos personajes. La Primera Orden es una organización militar comandada por el líder supremo Snoke y su aprendiz del lado oscuro de la fuerza, Kilo Ren, quienes buscan apoderarse de nuevo de la galaxia después que el imperio fuera derrocado. Ante esta amenaza surge la resistencia a mandos de la princesa Leia y con una fuerza élite de militares y estrategas, donde se destaca el piloto Poe Dameron. A esta resistencia se une Finn, un exsoldado de la primera orden que se revela contra el mismo Rey y de quien no conocemos sus orígenes, pero que posee gran talento y entendimiento de lo que es fuerza. Después de un primer enfrentamiento contra Kylo Ren emprende un viaje en busca de ayuda por parte de Luke Skywalker, último vestigio de lo que fuera la orden de los Jedi, caballeros defensores de la paz y combatientes contra el lado oscuro de la fuerza.

Tras los eventos de “The Force Awakens”, “The Last Jedi” inicia con la primera orden atacando sin piedad a los rebeldes buscando su aniquilación, Rey encuentra a Luke Skywalker y pide su ayuda, sin embargo, Luke se niega ya que errores del pasado lo persiguen y busca mantenerse en el exilio. Mientras la resistencia está siendo diezmada ante el gran poder militar de la primera orden, pondrá en marcha un plan para evitar su total destrucción y Rey buscará ser aprendiz de Luke y a su vez descubrir quién es ella realmente y qué papel juega en todo este conflicto.


Le puede interesar:


La película aborda conflictos y tramas que sorprenden a fans y público en general, la sala literalmente grita y aplaude de emoción en escenas que imprimen poder a sus personajes, aunque el hilo conductor parece una simple pelea del bien contra el mal, hay trasfondos y conflictos en sus personajes bastante interesantes tanto en guion como en escenas que roban el aliento, realmente pasan muchas cosas y los respiros de la trama se alivianan con ligeros gags (algunos levemente forzados) que permiten tomar un respiro y continuar con la siguiente escena de acción y emoción.

Los primeros minutos son algo estándar a lo ya conocido, como un deja-vu de “The Empire Strike Back”, pero después de ese primer trayecto la película es una montaña rusa de emociones; hay tristeza, drama, suspiros, tensión, emoción, alegría, risas y asombro. La película maneja múltiples elementos no solo del bien contra el mal, también en su trama hay espacio para hablar de la política y la opresión, las malas decisiones y el aprender de nuestros errores y no todo es oscuridad, también hay temas como el amor, la luz, la familia, la lealtad, el sacrificio y la esperanza, con escenas sin diálogos que expanden la saga a nuevos horizontes y ninguno se siente forzado porque el trabajo de edición está muy bien ejecutado.

Entendemos las motivaciones de los personajes, nos importa qué pasa con ellos. En “The Last Jedi” no hay completa luz y completa oscuridad y no todo es lo que parece, la trama rompe todas las teorías que los que se dicen expertos plantearon a partir de libros de otras sagas o trailers y posters de esta entrega, tampoco busca repetir conceptos de sus antecesoras o repetir esquemas y situaciones ya vistas. Durante su mismo metraje creemos saber a dónde terminará todo y de repente estamos en un desenlace con una situación totalmente distinta, incluso en el último tramo de la película pensamos que ya aparecerán los créditos y hasta podemos intuir en nuestra mente: “Me dejarán esto para la próxima”, pero ¡Oh, sorpresa! la película continua y responde casi todos los interrogantes que tenemos.

Es difícil definir qué hace grande a Star Wars, pero Ryan Johnson y toda la producción lo entiende y han tomado lo mejor de sus siete predecesoras para plasmarlo aquí en “The Last Jedi”, en una época en la que es evidente la existencia de fórmulas de éxito, tonos muy ligeros y cómicos o demasiado oscuros y aburridores. Entonces se agradece una película que no toma al espectador por tonto y le entrega un mundo de sensaciones, sea fan o no de la saga. Al salir de la sala y ver la reacción del público donde muchos sonreían y comentaban varias escenas con una alegría infantil, recordé lo que fue en su momento “The Two Towers” y “The Return Of The King” de Peter Jackson, que fueron galardonadas por la crítica y aplaudidas por el público. Los efectos, la edición, el guion, la fotografía, el sonido, la banda sonora y la dirección es de tal factura que se entiende por qué Disney encomendó a Ryan Johnson definir lo que será la próxima trilogía de esta historia. Esperaremos con ansias el final de esta trilogía, pero lo cierto es que “The Last Jedi” es una carta de amor a los fans y una gran aventura imperdible para todos los cinéfilos.




 


Suscríbete - CineVistAmigos

Síguenos en Twitter

Síguenos en Instagram