Conversamos con el actor de Río Místico, Tim Robbins, sobre su papel en la serie Castle Rock – Estreno






Recordado por su papel de Andy Dufresne en “The Shawshank Redemption”, nominado  en la Academia de Cine de Hollywood a mejor director por “Dead Man Walking” y ganador del Oscar por su papel en “Río místico”, el actor, guionista y cineasta estadounidense se ha unido al reparto de la exitosa serie Castle Rock que hoy se estrena en Starzplay.

Robbins aparece en la segunda temporada interpretando a Reginald Merrill, la cabeza de la familia criminal Merrill, quien se encuentra dividida, y además padece de cáncer.

Castle Rock es una serie de terror psicológico de antología inspirada en las historias y personajes creados por Stephen King en su lugar ficticio de Castle Rock en Maine. Esta segunda temporada explora la vida de la familia de Annie Wilkes (en manos de Lizzy Caplan), la protagonista, y la de Reginald, a cargo de una buena parte de los lotes del pueblo.

Esta no es la primera vez que Robbins se enfrenta al universo del prolífico escritor, pues ya había tenido un acercamiento 27 años atrás con su papel protagónico en “Sueños de libertad”. Declarado fan de King, y volviendo con este personaje a los alrededores de la cárcel de Maine, lo primero que aclara son las diferencias de ambas historias y su naturaleza: “El de Castle Rock es un universo completamente distinto, es una historia muy diferente dentro del género del horror. Sueños de fuga era una reflexión sobre la amistad y el espíritu”.

El lugar, donde se ambienta esta y otras historias de King, es sin duda un protagonista más de esta serie y por ello Tim Robbins nos explica que Castle Rock “tiene memoria, demonios y fantasmas que son los pecados del pasado”. La relación de los personajes con su ayer y una serie de secretos que se van destapando, es un aspecto fuerte y determinante, por lo que el actor asegura que “la gente del lugar nunca podrá estar a salvo hasta que haya una reconciliación con su pasado”.

El hecho que su personaje se enfrente a un cáncer terminal, le ha permitido construir un papel rico, lleno de matices que lo hace lidiar con sus errores y buscar su redención. “Su historia es fascinante. Él tiene secretos e hizo cosas tontas en el pasado que han tenido sus consecuencias. Así como todos las tenemos. Lo positivo de mi personaje es que está buscando la redención porque ya está llegando al final de su vida”. Para desempeñar este personaje en su dimensión de escala de grises, Robbins tomó experiencias de personas conocidas que en algún momento estuvieron en problemas y especialmente en una premisa. “A lo largo de los años he aprendido que una acción no define el resto de tu vida, debe haber algo más para un individuo que ha pasado por momentos muy oscuros”.

Conocido también su personaje como “Pop” Merill, el patriarca adoptó mucho tiempo atrás a dos adolescentes refugiadas somalíes (Abdi y Nadia) lo que le ha traído conflictos de vieja data con su sobrino John “Ace”, un empresario avaro y explotador.

Finalmente, Robbins no reveló mucho acerca de qué tan determinante son toda esta serie de secretos en la segunda temporada, pero nos aseguró que a la audiencia le aguardan varias sorpresas además de aplaudir la que consideró una “brillante actuación de Lizzy Caplan”, quien es la actriz que le da vida a la inestable Annie Wilkes. “Es muy difícil de interpretar a alguien que está desquiciado y ella le ha dado un sentido de humanidad a su personaje. Por eso creo que ella es la estrella de esta temporada”.

Al igual que la anterior, la segunda temporada de la serie cuenta con diez capítulos: Let the River Run dirigida por Greg Yaitanes; New Jerusalem (Phil Abraham); Ties that Bind (Anne Sewitsky); Restore hope (Phil Abraham); The Laughing place (Anne Sewitsky); The mother (mark Tonderai-Hodges); The word (Loni Peristere); Dirty (Craig William Macneill); y Caveat Emptor (Greg Yaitanes).


 


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