Película Napola /Educación Alemana "Integral"






Calificación CineVista:
Género: Drama
Título Original: Elite für den Führer
Director: Dennis Gansel.
Reparto: Max Riemelt (Friedrich Weimer), Tom Schilling (Albrecht Stein), Jonas Jägermeyr (Christoph Schneider), Leon Alexander Kersten (Tjaden), Thomas Drechsel (Hefe), Martin Goeres (Siegfried Gladen), Florian Stetter (Justus von Jaucher), Devid Striesow (Vogler), Joachim Bissmeier (Dr. Karl Klein), Michael Schenk (Josef Peiner)

País: Alemania
Año: 2004
 

SINOPSIS
Berlín, 1942. Friedrich, de 16 años, acaba de finalizar el bachillerato elemental y es un hábil boxeador aficionado que sueña con ser alguien en la vida. Su oportunidad le llega al fijarse en él, durante un combate de boxeo, un joven simpático que es profesor de una escuela de élite de los nazis y ayuda a Friedrich a ingresar en el centro.

 

“Levantaremos una generación que hará temblar al mundo. Quiero jóvenes excepcionales, intrépidos, despiadados y salvajes. También serán fuertes y guapos. Aprenderán a pensar sólo en Alemania y a actuar para Alemania. Y así será como yo daré vida a un hombre nuevo” . Esta es una de las tantas expresiones que resume en buena forma una de las mil obsesiones de Hittler, pero que a su vez se convertiría en su mayor objetivo y por tanto resulta básicamente el punto de partida del director y guionista de este largometraje, tercero de su cuenta personal después de “El Fantasma” del año 2000, un filme policíaco y de suspenso con una sinopsis bastante interesante, además de “Chicas al ataque” del año 2002, una comedia basada en los cambios hormonales sufridos por las mujeres en dicha etapa y que las lleva a crear diversas situaciones.

Para lograr el objetivo de dar origen a una raza nueva aria – término acuñado en el siglo XIX que hace referencia al origen de los europeos como raza blanca-, Hittler creó las llamadas NAPOLA o NPEA, alrededor de toda Alemania; una sigla que se define como los Institutos de Educación Nacional-Política, en la que participó el abuelo del director Fritz Gansel, como instructor de una de estas instituciones en el año 1940, y cuando éste solamente contaba con 24 años de edad.

En estas peculiares escuelas los jóvenes eran reclutados a temprana edad, desde los 10 años, y en ellas se llevaban a cabo prácticas que pretendían mejorar los llamados “defectos de carácter” de sus estudiantes y formarlos bajo los principios y políticas singulares de Hittler. Tan solo el 20% de los aspirantes lograban entrar a los claustros, de ahí el orgullo y prestigioso de sus graduados. Entre actividades lúdicas privilegiadas como las de permitirles montar a caballo, en avión, hacer gimnasia, se combinan otras de historia, artillería, boxeo y lucha libre, que de forma amañada iban impartiendo nuevos ideales a estos pobres adolescentes en extenuantes jornadas de 5 horas en la mañana y otras tantas en la tarde durante 9 años.

Por todas estas razones, Napola es un documento histórico real, netamente dramático, con información de primera mano, que le permitió a Gansel dar origen a un guión casi perfecto que va llevando escena tras escena una narrativa excepcional. Este filme se centra de forma vehemente en las prácticas malsanas de la institución para desarrollar su historia y no muestra interés alguno en ahondar, enseñar y explicar al espectador otros detalles, aspecto válido, pues de forma inteligente, se vuelve casi imperceptible en mi parecer. Por ello, la cinta es un golpe psicológico ácido, que golpea al público, lo incomoda, lo impacta, pero su a vez lo sensibiliza, lo hace reflexionar y lo humaniza a pesar que su historia, en apariencia, sea la misma fórmula inspiradora de los artistas germanos. El potencial de la película radica en la novedad de mostrarnos una cruda realidad en la que se ven involucrados pequeños jóvenes que oscilan entre los 14 y 16 años, cuyas interpretaciones son apreciables y bastante creíbles.

Los exteriores sin duda alimentan la historia y le dan el toque de sobriedad necesarios, al igual que su fotografía que es por demás bella y en tonos vivos. La mayoría de ellos se hicieron en Baviera, estado meridional de Alemania, altísimamente rico en historia. Basta con recordar los orígenes de los Illuminati y Masones, importantes logias secretas, tan solo por citar algunos ejemplos.

Napola ha recibido diversos premios en Festivales como el de Mejor Director en el Festival de Baviera, el de Mejor Película Alemana otorgado por el público dentro del marco del Festival de Hamptons en New York, entre otros. Esta es una película bastante recomendable que vi hace ya un mes y que dado los últimos estrenos no había tenido oportunidad de comentar. Para los colombianos que aún no la han visto, hay tiempo, pues sigue presentándose en algunas salas.

Con pocos fallos en la película, algunos se estarán preguntando por qué no le otorgué 5 estrellas. Les confieso que aunque la mayoría de cosas me gustaron, quedé con la sensación de que algo le hizo falta para ser perfecta y que aún no descubro con precisión.

Lo que más me gustó de la cinta: la historia

Lo que menos me gustó: la marcada postura de su director frente al tema, haciendo que el espectador tome partido desde el inicio de la historia. Recordemos que en esta escuela y, según historia, no todos los jóvenes eran obligados a ingresar y casi en su mayoría, el orgullo y la ambición finalmente les pudo más que los valores de humanismo y compasión hacia sus semejantes.

 

 


 


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