El otro lado de la esperanza de Aki Kaurismäki – Crítica. Tragicomedia sobre los refugiados


Por Sandra M Ríos U
Twitter: @sandritamrios


“A los melancólicos los regresan primero”, es una frase que sirve de consejo a uno de los dos protagonistas de esta película, una comedia tan humana como melancólica que el cineasta finlandés Aki Kaurismäki ha dicho podría ser la última que realiza. En 36 años de carrera suma 17 largometrajes, dos documentales y 14 cortometrajes.

El otro lado de la esperanza aborda desde la comedia no convencional el tema de los refugiados en Europa. Y lo hace desde el humor, con uno poco evidente y de salidas fáciles, para romper una monotonía en el cine a la hora de tratar esta problemática de la era moderna. Despoja Kaurismäki esta película de los estereotipos y el tono severo con el que suele tratarse.


Esta es la historia de dos hombres de distintas generaciones, de distintos países, de distintas motivaciones que más adelante cruzarán su camino accidentalmente. Wikstrom, es un hombre de negocios en Finlandia, casado, que abandona a su mujer, su hogar y su vida pasada, para cumplir el sueño de abrir un restaurante. Por otro lado tenemos a Khaled, quien llega a Finlandia como polizón desde Siria, esperando encontrar refugio y hallar a su hermana con quien perdió contacto en uno de los países donde intentaron asilarse. Su esperanza se desvanece cuando la solicitud le es negada, pero Wikstrom aparece en su vida y se convierte en su buen samaritano. La forma como lo acoge este hombre de negocios, no es la misma de la comunidad, que ve en Khaled una amenaza de múltiples tipos.

Con una puesta en escena retro, un diseño de producción que recuerda los melodramas y música blues de acompañamiento, seguimos el periplo de este sirio por Europa, una tierra ajena y hostil que dice acogerlo pero a medias, con dudas, xenofobia y discriminación. Mientras el periplo del hombre mayor pasa por convertir un restaurante de poca reputación en un éxito culinario, acompañado de unos empleados mal pagos y poco competentes.

La película se mantiene en el límite entre el realismo social, la fantasía y el absurdo, entre la tragedia y la comedia, con un fondo casi que quijotesco, porque es evidente que hay un director detrás queriendo llamar la atención sobre el tema desde otro ángulo, uno que resulta más digerible,  y que clama por la idea de que más allá de las fronteras y las costumbres distintas en el fondo todos somos iguales.

Singular propuesta de Kaurismäki (como suele ser su filmografía) en el que la amargura de una historia se cruza con la pintoresca resolución de la otra. Un contraste que ofrece reflexiones agridulces y que dota a la película de una extrañeza genuina. El director crea personajes casi planos (otro de sus sellos), con historias intensas, contrastando en ellos la dignidad de un personaje sin hogar que no pierde su espíritu – así como lo vemos resurgir no de las cenizas sino de una mole de carbón al inicio de la película, en una escena que les recordará sin duda a Martin Sheen saliendo lentamente del agua pantanosa en Apocalypse Now-, frente a la indiferencia estatal y dejando exclusivamente al espectador las risas o el llanto. Sus insinuaciones de tipo emocional las maneja es con la música y una paleta de colores fríos que entristecen especialmente los relatos de Khaled a modo de recuerdos y testimonios que deberían en teoría justificar su protección y estadía legal.

Quien reconoce la filmografía de este cineasta, sabrá qué esperar de esta producción y no calificará de spoiler el decir que todos los elementos que adornan sus historias o los personajes aparecen ahí: la vida nocturna, la comida, la bebida, el humo del cigarrillo y los perros. Así mismo asuntos como la empatía y solidaridad.

Como la música es tan importante en su cine, esta película tiene la participación del cantautor finlandés Tuomari Nurmio, quien se interpreta a sí mismo. Con El otro lado de la esperanza, dedicada al crítico y amigo personal fallecido Peter von Bagh (1943-2014), Kaurismäki  recibió el León de Plata (mejor dirección) en el Festival de Cine de Berlín 2017.

Ficha Técnica

  • Dirección: Aki Kaurismäki
  • Guion: Aki Kaurismäki
  • Duración: 98 minutos
  • Género: Comedia, drama
  • Reparto: Sherwan Haji, Sakari Kuosmanen, Ilkka Koivula, Kai Outinen, Tomi Korpela, Janne Hyytiäinen, Nuppu Koivu, Kaija Pakarinen
  • Montaje: Samu Heikklä
  • Cinematografía: Timo Salminen
  • Música: Tuomri Nurmio, Ismo Haavisto, Marko Haavisto, MHarri Marstio, Antero Jakoila
  • País: Finlandia, Alemania
  • Año: 2017




 


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