Jun
28
2021
18:37
Por Daniel Andrés Ruiz Sierra (@Tato Ruiz)
Cada vez es más usual la representación y la encarnación de personajes de la comunidad LGBTQ+ en el mundo audiovisual. Que si unos proyectos son más dignos, honestos o más pertinentes que otros no viene al cuento. Que sea para posar o para buscar más público y morbo no debería importar. Por lo menos no en este par de párrafos. “La visibilidad lo es todo”, diría el brillante periodista y guionista español Paco Tomás.
Y visibilidad es lo que busca dar la tercera película del mexicano David Pablos. Visibilidad a un hecho que no es solo hecho y anécdota sino toda la génesis (o parte importante de la génesis) de una enorme huella homofóbica en México. “El baile de los 41” no es nada excepcional. Narrativamente no tiene nada demasiado especial, pero es muy digna. Es, digamos, muy fértil. Y tremendamente necesaria.
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